En septiembre, octubre e incluso algunas semanas de noviembre el reconocido viento magallánico gana más protagonismo que nunca. Es la época en que en el centro las personas deben sostenerse de las barandas, para evitar caer al suelo debido al cruce de vientos que se generan en algunas esquinas.
Las ráfagas de viento en algunas ocasiones provocan estragos en las viviendas y la naturaleza. Habitualmente en estos meses se registran voladuras de techumbre y hasta caída de árboles, siendo uno de los más recordados, el longevo ciprés de la Plaza Muñoz Gamero que dejó varias personas heridas en 2017. Desde aquel accidente la Municipalidad de Punta Arenas ha puesto mayor énfasis a la mantención, poda y tala (en caso de ser necesario), de los árboles que presenten un peligro para la comunidad.
El viento está anunciando su llegada, en jornadas anteriores se ha podido apreciar esta condición meteorológica, la cual en la zona fácilmente sobrepasa los 100 kilómetros por hora.
El jefe de Fiscalización de Contratos de Aseo y Ornato, Rodrigo Santana, explicó que el municipio cuenta con un plan de mantención de árboles, el cual va desde abril hasta agosto. “Justamente considera la realización de trabajos de poda de árboles en las avenidas principales, tales como Bulnes, España, Colón e Independencia, entre otras. Considerando que el viento comienza entre septiembre y octubre, el minimizar el riesgo por desprendimiento de ganchos, es sumamente importante en nuestra planificación. Hoy este programa se encuentra con cumplimiento en un 100%, por lo que estamos dando solución a solicitudes puntuales de aquellos árboles que se encuentran en la vía pública y que puedan presentar algún riesgo”, explicó el funcionario.