Risas, bailes, juegos, alegría, música y mucho más fueron algunas de las actividades que disfrutaron niños, jóvenes y adultos discapacitados, en la celebración del Día Nacional e Internacional de la Discapacidad, en el que participaron empresas, organizaciones gubernamentales y sociales para la promoción de la Ley de Inclusión Laboral para las personas con discapacidad.
La jornada estuvo liderada por María Milena Yankovic, directora regional del Servicio Nacional de la Discapacidad (Senadi), quien destacó la importancia de esta actividad, así como la inclusión de personas discapacitadas en el área laboral: “Estamos felices de poder decir que la inclusión es trabajo de todos y todas, la importancia de esta actividad es que las personas conozcan acerca de la ley de cuota laboral, esta ley significa que cerca de un 40% de personas que no accedían al mundo laboral puedan hacerlo, queremos seguir marcando hitos y saber que la discapacidad existe en la medida en que nosotros ponemos las barreras”, subrayó.
La discapacidad no es un obstáculo para las personas y es que muchas de ellas tienen un vida digna. En el mundo y en el país existen millones de personas que a pesar de los obstáculos han podido salir adelante. Han sido atletas, campeones olímpicos, se han introducido en la política, músicos, actores, actrices y es que todos concuerdan que tener una discapacidad no es un problema.
El deporte también es una forma de inclusión para estas personas, recalcó Alejandro Olate, seremi de Deportes de la Región de Magallanes: “Tenemos profesores de Educación Física que se dedican especialmente a potenciar los deportes en personas discapacitadas, el resultado ha sido excelente, tenemos representaciones en campeonatos nacionales, y espero que de aquí a dos años tengamos selecciones a nivel nacional”, concluyó.
Premiación
La jornada contó con la presencia de atletas que recibieron premios por su esfuerzo y dedicación, tanto en la vida como en los deportes.
Diego Salazar Moreno, un atleta paralímpico que perdió su pierna el año 2012 a causa de un accidente laboral, fue uno de los premiados en la actividad: “Estoy realmente sorprendido y contento, si soy sincero no sabía que me iban a premiar el día de hoy, simplemente vine a compartir y me encontré con esta sorpresa”, dijo.
Para Diego esta discapacidad no ha sido un impedimento, y es que gracias al deporte ha podido salir adelante, además de ser deportista, se desempeña como peluquero y el año que viene quiere estudiar Terapia Ocupacional. “Gracias al deporte he salido adelante, toda mi vida he hecho deporte, soy atleta paralímpico, campeón nacional y ver todo lo que he logrado es impresionante. Esta discapacidad no ha sido un impedimento para mi vida, gracias a dios tengo una familia, mi hijo, trabajo y salud, que es lo más importante. Tengo un mensaje muy importante para todos esos, niños, jóvenes, adultos, que creen que por tener una discapacidad se nos va la vida, y es que esto no es un obstáculo para lograr las metas y sueños que tenemos. El destino o la vida nos puso en circunstancias más difíciles que otros, pero eso no es motivo para dar el brazo a torcer o rendirse, nada es imposible, tenemos que ser felices con lo que la vida nos da”, señaló.
Otro de los premiados en la ceremonia fue Gonzalo Mansilla, de 24 años, quien se tituló recientemente como ingeniero químico de la UMAG y además es magíster de esta universidad. Gonzalo sufre de ceguera nocturna, “me bajó el porcentaje de vista casi a un 80%”. Aun así, eso no fue problema para superar uno de los mayores retos de su vida: hacer una travesía al glaciar Tyndall, donde junto a su profesor líder y cuatro alumnos más pudieron lograr la hazaña. “Estoy muy agradecido con mis profesores y compañeros por ayudarme a superar este reto, este recorrido generalmente lo hacen en un un día, nosotros lo hicimos en una semana, por mi discapacidad, pero ves que no fue un impedimento y lo pudimos lograr”, manifestó.