La
decisión emanó desde Santiago. En un oficio con fecha del 7 de abril de
2015, el Ministerio de Bienes Nacionales autorizó el desembarco del
crucero de expedición “National Geographic Explorer”, de la empresa
B&M Agencia Marítima S.A., en la bahía Yendegaia, al sur de la isla
de Tierra del Fuego.
La
decisión de abrir la entrada a territorio fiscal a la nave, que traería
a unas 400 personas, generó molestia en la Asociación Gremial de
Armadores del Transporte Marítimo Fluvial, Lacustre y Turístico Sur
Austral (Armasur A.G.), que en Magallanes integran la Transbordadora
Austral Broom (Tabsa) y Cruceros Australis.
Ayer,
los ejecutivos del sector señalaron que la autorización del Gobierno al
desembarco en una zona no habilitada genera una competencia desleal
para las empresas chilenas y un perjuicio para la economía local.
“Algo
está pasando que no se están cumpliendo las leyes en Chile”, manifestó
ayer el dirigente en Magallanes de Armasur, Alejandro Kusanovic. Agregó
que “la competencia tiene que ser en igualdad de condiciones. Este buque
debería tener bandera chilena, y una serie de otras exigencias que se
le hacen a cualquier empresa que quiera tener actividad en el territorio
y que se le exige a todas las empresas de Armasur”.
La
molestia del sector gira en torno al concepto del “landing”: el
desembarco de pasajeros en puntos de interés turísticos del territorio
nacional en zonas que carecen de instalaciones portuarias o vigilancia
de la autoridad local.
Según
explicó la asociación gremial en un comunicado, ello contraviene la Ley
de Fomento de la Marina Mercante, la Convención de las Naciones Unidas
sobre el derecho del Mar, la Ley de Navegación y el Reglamento sobre
Formación, Titulación y Carrera Profesional.
“Estamos
hablando del cumplimiento de las leyes. Las actividades de expedición
son privativas de los nativos de esta patria y hay empresas que realizan
estas actividades”, manifestó ayer el director de Armasur, Héctor
Henríquez, quien explicó que “estas empresas atienden a los turistas que
llegan a la zona. Generan servicios y dan trabajo
Añadió
que “cuando aparecen estas autorizaciones, se genera un problema legal,
hay una distorsión a la competencia o competencia desleal. Además, nos
pegamos un balazo en las piernas, porque si los cruceros extranjeros
pueden ir a lugares no habilitados, van a dejar de ir a los puertos,
donde se desarrollan las empresas que atienden a los cruceros. Es una
amenaza importante, de la cual la autoridad no se ha percatado”.
Los
dirigentes manifestaron que pusieron en conocimiento de la situación a
una serie de servicios públicos que, a su juicio, deben intervenir para
evitar la situación. Entre ellos está el Servicio de Impuestos Internos y
la Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante
(Directemar), además de la Intendencia de Magallanes y la Seremi de
Bienes Nacionales.
En
caso de no haber una intervención de la autoridad, que evite el
desembarco del National Geographic Explorer en Yendegaia el próximo mes,
el gremio manifestó que se evalúan acciones legales.
Por
su parte, el seremi de Bienes Nacionales, Víctor Igor Hess, manifestó
que “lo que el ministerio ha autorizado es el acceso a territorio
fiscal, como es la ex estancia Yendegaia. No hemos autorizado el
desembarco de extranjeros, porque el ministerio no tiene esa facultad.
El tránsito marítimo y migraciones son competencias de otras entidades
gubernamentales, como la Armada, las gobernaciones provinciales, la PDI,
Aduanas o SAG”.
Añadió
que “nos interesa la promoción del patrimonio fiscal y permitimos que
National Geographic tome fotografías e imágenes, pero no hemos
autorizado el desembarco de extranjero, porque no tenemos competencia.
Si la Armada de Chile autoriza el ingreso a aguas chilenas, el buque
puede transitar; si la Gobernación Provincial autoriza el desembarco, en
coordinación con todos los organismos, entonces pueden desembarcar en
el territorio fiscal. Primero tienen que ingresar a Chile. En eso no
tenemos competencia”.