“Traviesa,
juguetona, amorosa, cariñosa, bailarina, sencilla e inocente”, así
describe a su hija Ingrid Celis, madre de Ema Dominga Duamante Celis, de
seis años de edad, que nació con síndrome de Down y a los dos días de
su llegada al mundo en el Hospital Clínico de Magallanes, le detectaron
leucemia mieloide aguda.
Cuenta
Ingrid que al momento del nacimiento de su hija la leucemia fue
transitoria y no duró más de dos meses. Sin embargo, cuatro años
después, la patología volvió y se trasladaron de urgencia hasta el
Hospital Base, ubicado en la ciudad de Valdivia. Allí, estuvieron siete
meses en quimioterapia, que según cuenta la madre no fueron fáciles,
pues hubo un período en que la pequeña estuvo grave, con sepsis e
internada en la Unidad de Cuidados Intensivos de dicho hospital.
“Ha
sido un proceso bastante difícil para nosotros, cuando se está
esperando, los padres esperan un hijo ‘sano’. El primer shock que
tuvimos fue cuando el doctor nos indicó que nuestra hija venía con una
discapacidad, cosa que no sabíamos. No es un rechazo, sino que las
ecografías siempre indican que el niño o niña viene bien. Sin embargo,
desde el principio se ha dado la pelea porque una niña con discapacidad
tiene que ir a rehabilitación. Es ahí donde viene un montón de cosas
asociadas al síndrome”, comentó Ingrid Celis.
Años después
Durante
2017, Ema junto a su familia viajaban una vez al mes hasta el Hospital
Clínico de Magallanes para realizar los controles y recibir
quimioterapia subcutánea. En enero de 2018, la menor recibió el alta
médica por parte de los doctores, sin embargo, a finales de marzo,
“empezamos con algunos problemas, porque el hemograma empezó a salir
alterado y a finales de mayo nos confirmaron que tuvo una recaída
-leucemia- y la única solución que nos dieron era realizarle un
trasplante de médula”, añadió Celis.
Luis Calvo Mackenna
Durante
dos meses, Ema y su familia estuvieron en el Hospital Base de Valdivia
donde le realizaron dos quimioterapias y sus valores se recuperaron,
pero a principios de agosto, esta familia natalina, tuvo que trasladarse
hasta el Hospital Luis Calvo Mackenna, ubicado en Santiago, donde se
encuentran actualmente.
“Emita
entra el martes (mañana) a la Unidad de Trasplante de Médula, del Luis
Calvo Mackenna, el miércoles le colocarán un catéter y después entra a
un nuevo proceso de quimioterapia durante ocho días, para que a fin de
mes se realice el trasplante de médula”, agregó Ingrid Celis, mamá de
Ema.
Esperanza
Esta
familia natalina no ha parado de luchar por el bienestar de su hija,
son muchos los sacrificios económicos que han tenido que realizar para
que su hija pueda lograr una mejoría. “A pesar del dolor, de todo el
sufrimiento, sacrificio, es un proceso esperanzador y enriquecedor,
porque la familia se une, siempre hay quiebres, pero el ser humano va
creciendo. La vida se vuelve más sencilla, se deja a un lado todo lo
material, porque desde ese momento la vida se enfoca en el amor y en el
disfrutar tus hijos”, concluyó Ingrid Celis.
@JesúsNieves