Niños del Taller “La Geología que nos rodea” visitaron el Parque Nacional Pali Aike

Aquí hubo actividad volcánica desde
hace tres millones de años hasta hace unos 10 mil años, coexistió con el hombre
en su última etapa, es algo que la mayoría de los niños no conoce porque está
alejado de Punta Arenas, pero que vale la pena hacerlo”.

Con estas palabras, el geólogo y
profesional de la Empresa Nacional del Petróleo, Alejandro Pérez, definió el
lugar que visitaron 35 de los 40 niños, niñas y jóvenes del Taller “La geología
que nos rodea”, uno de los 17 talleres que conforman la nómina del Campamento
Científico Escolar 2017.

El Parque Nacional Pali Aike es
administrado por la Corporación Nacional Forestal (CONAF), institución que
gentilmente colabora con todas las actividades del Proyecto Asociativo Regional
(PAR) Explora Magallanes y Antártica Chilena. Este extenso campo volcánico se
sitúa a 195 kilómetros de Punta Arenas por la ruta internacional n°255,
internándose 29 kilómetros a partir de la Villa Punta Delgada, comuna de San
Gregorio.

La travesía comenzó alrededor de las
10 de la mañana con una visita educativa al Parque Chabunco y, posteriormente
emprendieron rumbo a la Laguna Cabeza de Mar, sitio donde pudieron observar los
vestigios de los glaciares. En este punto, los niños aprendieron que los
“drumlins” geoformas o pequeñas laderas formado por hielo en movimiento.

Al llegar a su destino, se encontraron
con un “lugar desolado” tal como indica su nombre en lengua Aonikenk o
Tehuelche. Fue así como ellos quedaron prácticamente hipnotizados por la
belleza de las rocas volcánicas y se encantaron al caminar sobre ríos de lava
solidificada. Uno de ellos, Alejandro Águila, comentó tras su visita: “Me llamó
mucho la atención, los volcanes, los cráteres, el paisaje estaba lleno de rocas
por todos lados, tenían formas muy irregulares y costaba mucho caminar,
realmente fue agotador”.

Los jóvenes realizaron una caminata
por el “Cráter Morada del Diablo”, luego a los “Pozos del Diablo” y finalmente
recorrieron el circuito “Cueva Pali Aike”, en total, fueron más de cuatro
kilómetros. “¡Felicito a los chicos porque aguantaron muy bien la caminata!”,
exclamó Alejandro Pérez.

Es segunda vez que Karen Andrade
colabora como monitora del taller de Geología, y sobre la salida a Pali Aike
opinó: “Es un terreno muy bonito, bastante cansador, los chicos lo disfrutan
harto, en esta ocasión nos acompañó el clima, el año pasado había mucho viento,
así que bien. Ellos estaban agotados, pero ven otro lugar de la región, que es
muy interesante para estos niños”.

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