Dos sesiones extraordinarias continuadas y seis instancias de votación y, aún así, no hubo acuerdo este lunes para elegir al presidente del Consejo Regional (CORE) de Magallanes.
La reunión era histórica: nunca antes el órgano colegiado había tenido la posibilidad de quien lo preside sea elegido por sus pares, pero pasará a la posteridad como la primera de una serie de encuentros -y quizás más desencuentros- en torno a la figura que reemplazará al intendente Jorge Flies y tendrá las atribuciones de poner los puntos en tabla, el voto dirimente en caso de empate y elevar las solicitudes de información a los órganos competentes.
El desacuerdo estuvo dentro de la Nueva Mayoría, que agrupa a nueve de los 14 miembros del consejo. Pese a que para ganar la presidencia se necesita que un core logre ocho votos, la agrupación generó dos candidaturas paralelas: Miguel Sierpe (DC), cuya postulación obtuvo el apoyo cinco de sus compañeros más el de él mismo y la del también DC Nicolás Gálvez, quien acusó “falta de diálogo” y presiones.
Fuera del conglomerado de Gobierno, Roberto Sahr, levantó una candidatura independiente que logró tres votos en la mayoría de las votaciones. En tanto, otros consejeros otorgaron su voto a Alejandro Kusanovic, quien se abstuvo en cinco de las seis instancias de votación.
Sin que uno de los candidatos haya logrado los ocho votos necesarios, el CORE de más edad -Antonio Ríspoli- queda como presidente interino, hasta que, en una nueva votación, salga humo blanco.