“Nosotros condenamos todos los actos de violencia, vengan de donde vengan”

La crisis social que atraviesa a Chile y la Región de Magallanes marcó con fuego la puerta principal de la Parroquia Santa Teresita de los Andes durante la madrugada del miércoles de la semana pasada.

Personas -que hasta el momento se encuentran en el anonimato- prendieron fuego en la puerta de la parroquia de la Villa Alfredo Lorca, acto que provocó un incendió que finalmente terminó por consumir casi por completo la puerta principal del templo.

Lejos de mostrar cualquier atisbo de enojo o malestar, la comunidad parroquial de este lugar ideó la mejor forma de sobrellevar este hecho. Trozaron lo que quedó de la puerta en varios pedazos pequeños para luego repartirlos entre las personas que llegaron ayer para dar vida a la misa de “reparación”, actividad que comenzó a las 11 de la mañana y que fue presidida por el obispo de Punta Arenas, Bernardo Bastres.

Durante la homilía, el prelado indicó a los presentes la urgente necesidad de llegar a un diálogo ciudadano lo antes posible para superar la crisis que afecta al país (y a la región) para de esta forma reparar y unificar a la sociedad chilena.

Luego de finalizada la misa, Bastres manifestó a Diario El Pingüino su preocupación sobre los hechos de violencia protagonizados tanto por la clase política, los civiles y el personal militar y que tuvieron su punto más álgido durante la semana pasada en Magallanes y a lo largo del país.

Bajo esta perspectiva indicó que “nos parece que lo que nos ha sucedido necesita un tiempo de reparación”. Y agregó que “nosotros condenamos todos los actos de violencia, vengan de donde vengan, ya sea de violencia física o de violencia verbal”.

Además, el obispo de Punta Arenas comentó también que era necesario que las personas laicas participen más en las juntas de vecinos, en los clubes deportivos, así como también en todas las instancias democráticas, todo esto con el fin de crear y formar a personas más responsables con la sociedad chilena.
Antes de finalizar la entrevista con Diario El Pingüino, Bernardo Bastres indicó con preocupación que “cuando volví a Punta Arenas como obispo me encontré con que la ciudad tenía una segregación social que no existía. Era típico que en Magallanes todo el mundo estuviera mezclado; hoy en día existen sectores. Y lastimosamente la habitación de los sectores más populares no cumple con las normas internacionales del espacio y eso crea de por sí violencia. Ahí hay un tema que tratar”, puntualizó.

En tanto, la comunidad católica que asistió a la misa de “Justicia y Paz”, manifestó estar “contenta” con la actividad realizada ayer y que es necesario llegar a un diálogo ciudadano para poder superar la crisis que atraviesa el país, además condenaron el ataque incendiario protagonizado por desconocidos a la puerta de la parroquia.

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