Los profesionales de la singular dependencia municipal también
atienden a aquellos amos responsables que llegan hasta el apartado canil,
ubicado en el sector norte de la ciudad, para vacunar, desparasitar y
esterilizar a sus mascotas e instalarles un “chip” con su identificación.
Así lo dio conocer el médico veterinario Carlos Pavez, responsable de
esa tarea profesional, y a quien secunda la técnico veterinaria Karen
Arredondo; la responsable administrativa, Gabriela Oyarzo; el cuidador del
recinto, Raúl Angulo y personal de servicios menores que se encarga del aseo y
de la mantención del recinto, donde “pernoctan” y se alimenta un centenar de
canes.
Muchos de ellos fueron abandonados por amos irresponsables o que se
escaparon de sus casas y perdieron el rastro del regreso, dedicándose a vagar
para sobrevivir.
Esos animales fueron rescatados por personal que lleva a cabo el
programa municipal “Yo Aperro” y ya ingresados en los caniles del Centro de
Rescate, son curados de sus heridas, desparasitados, alimentados y aseados,
quedan a disposición de quienes quieren retirarlos del Canil y asumir su
responsabilidad como dueños de una mascota.
Algunos casos
Con especial afecto se recuerda que “Fénix”, una perrita que sufrió
graves quemaduras en el incendio que le costara la vida y la casa a su amo, y
que llegó con graves quemaduras en gran parte del cuerpo y que, gracias a los
cuidados que recibió en el Centro de Rescate Canino, logró recuperarse de sus
heridas, aunque perdió parte de una de sus orejas debido a la gravedad de las
quemaduras que sufriera en el siniestro.
Otro caso, es el de “Osita”, una maciza perra de raza siberiana que se
perdió de la mano de sus amos en algún momento de descuido y empezó a vagar por
las calles.
Sin embargo, fue rescatada, llevada al canil y, cuando sus amos
reaparecieron, les fue devuelta.
Pero, al cabo de un tiempo, “Osita” volvió a las calles y se le prestó
el cuidado necesario para su recuperación, pero no fue devuelta a sus amos, por
razones obvias, y ahora se encuentra en las excelentes manos de sus nuevos dueños que residen en Puerto Williams.
Estadísticas
Tanto el doctor Pavez como quienes se desempeñan junto a él en esas
humanitarias tareas a favor de las mascotas, en el marco de un trabajo conjunto
entre el municipio y una empresa que ganó la respectiva licitación de la tarea,
estiman que en el curso de los más de dos años que llevan en ese trabajo, han
atenido a unos 2 mil 400 perros y perras, y eso constituye un valioso aporte a
la salud pública, porque se evitan focos de enfermedades de transmisión canina,
y se ha prevenido el aumento de la masa canina en las calles por la vía de la
esterilización.