Nuevo impulso agrícola en Magallanes: aquí está la papa

No hace falta que nadie venga a
decir lo evidente. Magallanes es una de las regiones donde más se consume y
produce la papa. No hay asado o cazuela magallánica que no esté acompañada de
una buena porción de esta especie, sin embargo, y a pesar de ser fanáticos de
las papas, poco se habían preocupado sus productores de su futuro y calidad.

Un decreciente rendimiento y la
presencia del nematodo Globodera pallida (enfermedad que afecta a buena parte
de los cultivos de la zona disminuyendo sus rendimientos productivos, cuyos
síntomas generales que presentan las plantas atacadas por nematodos en el
follaje, son similares o iguales a los producidos por otras enfermedades, falta
de riego o, deficiencias nutricionales; esto es, poco desarrollo y vigor,
marchitamiento general, amarillez y enrollamiento de las hojas, etc), sumado a
las variantes agresiones climáticas, han afectado la producción de papas en la
región con incidencia directa en su comercialización e ingresos obtenidos por
los agricultores y familias productoras.

Recuperando tradiciones

La solución a esta problemática
local, partió hace varios años atrás con el programa desarrollado por el
Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), en Kampenaike, denominado
“Recuperación de la Producción y Sanidad de la Papa en Magallanes”, con
financiamiento del Gobierno Regional; unos 400 millones de pesos durante un
período de tres años, donde la entrega de semilla certificada de alta calidad y
la enseñanza de mejores prácticas de manejo fueron clave para revertir la
anterior situación.

Durante una reciente visita a
terreno, el consejero Dalivor Eterovic indicó que en cuanto a la producción y
sanidad de la papa comentó que “hoy estamos en una etapa superior, INIA cuenta con
una importante cantidad de semillas certificadas de producción propia que son
un verdadero tesoro ya que han sido aclimatadas y adecuadas a la región, esto
ha significado pasar de 7 toneladas por hectárea a una producción de 40
toneladas por hectárea”.

De igual forma, el intendente
Jorge Flies, en un día de campo realizado junto a productores y autoridades
aseguró que “este es un proyecto que vimos crecer y soñar juntos, con una
discusión importante en el Gobierno Regional y absolutamente convencido con el
Ministerio de Agricultura que iba hacer un salto cuantitativo para la pequeña
agricultura familiar campesina, y hoy vemos resultados de lo que significa
pasar de 6 toneladas promedio por hectárea a 40, con distintas variedades y con
semilla que es certificada en la región, semilla que es magallánica y con
distintas instituciones trabajando en conjunto como son INIA, SAG e Indap, eso
es trabajar en conjunto para mejorar la calidad de vida de nuestros
agricultores e invitar a nuevas generaciones para que se incorporen a este
noble trabajo histórico y sumar un tema fundamental para Magallanes y que es
tener autonomía alimentaria y la papa es fundamental para eso”.

La productora Carolina Pacheco de
Puerto Natales, cuenta con un módulo demostrativo, establecido por INIA, de 300
metros cuadrados, en el cual se plantó 150 kilos de papa semilla certificada
Yagana-INIA, obteniendo un total de 1.680 kilos de papa para consumo (por 2,5
sacos plantados de papa semilla, obtuvo 42 sacos de papa para consumo). “Esto es
algo súper bueno porque no pensábamos poner papas y ahora con mi esposo estamos
pensando sembrar si Dios quiere una hectárea con pura papa”, manifestó.

En la oportunidad, Carola
Martínez, coordinadora del programa explicó que “con el uso de semilla certificada,
de variedades adecuadas a las condiciones climáticas de la región y el uso de
tecnología como cortaviento y riego por goteo, se pueden lograr rindes de
hasta  50 toneladas por hectárea, lo cual
permite mirar al cultivo de papa como un rubro económicamente atractivo”.

Más kilos

En efecto, INIA estableció
módulos demostrativos de papas en huertos de agricultores de Puerto Natales y
Punta Arenas, con el objetivo de demostrar In Situ a los agricultores, que es
posible obtener altos rendimientos en sus plantaciones, logrando obtener en
estos módulos rindes de 45 toneladas por hectárea en promedio.

“Los agricultores beneficiarios
de papa semilla certificada, entregada por INIA el año pasado, solo con el uso
de semilla certificada, sin tecnología, lograron obtener rendimientos de hasta
30 toneladas por hectárea, lo cual incentiva a la agricultura regional a
aumentar la superficie destinada a este cultivo, permitiendo recuperar el
rubro, que estaba decayendo por los bajos rendimientos obtenidos por los agricultores,
debido a las heladas constantes que se presentan durante la temporada, lo cual
se logra revertir utilizando una semilla sana y de calidad, debido a que esta,
tiene la capacidad de volver a rebrotar después de una helada”, puntualizó
Carola Martínez.

El INIA es pionero en el
desarrollo de mejoramiento genético de especies vegetales, como cereales,
leguminosas, hortalizas y frutales; contribuyendo al desarrollo de variedades
de gran impacto en la productividad agrícola nacional. En efecto, el 68% del total
de variedades registradas en Chile han sido creadas por investigadores de INIA
y, específicamente en papa, han generado 11 nuevas variedades, que se
comercializan tanto en supermercados, como en ferias libres y mercados de
abasto del país.

Producción criolla

Según datos del Ministerio de
Agricultura, Magallanes hacia  el año
1995 consignaba 200 hectáreas de papa y para el año 2007, se registran 130
hectáreas según censo agropecuario del mismo año. La producción ha disminuido
de manera paulatina llegando actualmente a sólo 34.32 hás del cultivo de dicho
tubérculo.

Las razones de dicha
disminución  fue debido a la utilización
de papas de consumo como semillas de otras regiones y la  caída del precio de venta ante una mayor
oferta. A ello hay que sumar las fuertes heladas de los meses de diciembre y
enero que afectan de manera notable el rendimiento de los cultivos de
papas,  obligando a los productores
locales a tomar otras opciones de cultivo, lo que se tradujo en una baja
sostenida de producción de papa dirigida principalmente al autoconsumo.

Los datos duros indican que el
rubro hortícola  es el que mayor
competencia debe enfrentar con los productos importados desde otras regiones
del país  o de Argentina, dentro de estos,
la papa es el más afectado, cuyo volumen importado  asciende a 3700 toneladas, lo equivale al 90%
de la oferta (SAG, 2012), en tanto que el 10% restante (4,1 toneladas) estaría
siendo abastecido con producto regional.

Según datos (Odepa, 2007) en la
región hay 306 productores hortícolas, de los cuales 185 son mujeres y 121 son
hombres.

Recuperar el rubro papero en
Magallanes con su especial condición de zona libre de plagas cuarentenarias
como el Nematodo pálido de la Papa (Globodera pallida) permitirá aumentar la
producción de papas, con la idea de que la región se pueda autoabastecer y para
ello es necesario llegar a 150 has de cultivos de papas en condiciones de
sanidad que permitan fortalecer la condición 
sanitaria de región libre de agroquímicos y pesticidas.

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