El abogado magallánico Robinson Quelín Álvarez presentó ante la Corte de Apelaciones, un nuevo recurso de protección a favor de Daniela Soto Alvarado, aquejada por el cáncer, y de su familia, duramente golpeada en lo sicológico y en lo material, debido a la enfermedad que aqueja a la joven estudiante de Educación Parvularia de la Universidad de Magallanes.
El recurso solicitó a los magistrados que se declare “ilegal y arbitrario” el procedimiento empleado por la isapre Consalud para negarle la venta de bonos de atención a la joven, y que “se adopten todas las medidas necesarias conducentes a la protección y efectiva tutela de las garantías constitucionales lesionadas o amenazadas en su ejercicio por el acto ilegal y arbitrario reclamado en autos”.
El mismo documento emplaza al representante legal de Consalud, Marcelo Dutihl Labbé, para que ese procedimiento, que la familia de Daniela Soto calificó en su oportunidad de “cruel e inhumano”, se deje sin efecto y se priorice la defensa de la vida de la joven universitaria magallánica.
El recurso hizo un completo recuento de los padecimientos sufridos por Daniela Soto Alvarado desde hace largo tiempo, cuando, a partir de intensos dolores en una de sus piernas, fue sometida a numerosos exámenes que detectaron un tumor canceroso que, a la fecha, se ha metastitizado a sus pulmones y la mantiene en grave estado en un centro asistencial de Santiago, a la espera de ser sometida a una intervención quirúrgica que los extirpe, pero que ante la situación generada por la isapre y el deterioro físico de la paciente, ya sometida varias quimioterapias en el mismo hospital, han impedido llevarla a cabo.
El abogado Quelín acompañó al recurso de protección, los certificados y los informes de la salud y exámenes practicados a Daniel Soto, firmados por los doctores Nicolás Rojas del Río, Francisco Barriga Cifuentes, Gonzalo Muñoz Silva y Gonzalo Peredo Pereda, en que consta el grave daño causado al organismo de la joven por el agresivo cáncer que la afecta y, en la práctica, un doloroso cronograma de la detección y avance de la enfermedad.
También se hizo presente que se ha sentado jurisprudencia por parte de la justicia chilena, en casos similares y que están contenidos, uno en el auto rol 413 – 2014; otro, de la Corte de Apelaciones de Concepción, el rolado a fojas 423 – 2013 y ratificado por la Corte Suprema con el rol 4354 -2013, referidos a la obligatoriedad de la Cobertura Adicional de Enfermedades Catastróficas, (CAEC), por su sigla en el ámbito de la Salud chilena.
El caso de Daniela Soto Alvarado se ha transformado en una lucha contra el tiempo y contra el agresivo cáncer que la aqueja, en la que el abogado Robinson Quelín; su equipo de apoyo profesional, la familia de la joven y la comunidad magallánica han jugado un rol decisivo llevando solidaridad y apoyo afectivo y material, en la medida de lo posible, para que la joven retorne a Punta Arenas con su salud recuperada y con el apoyo necesario para derrotar a su enfermedad en forma definitiva.