Durante
dos años, 260 personas con algún tipo de discapacidad tuvieron la
oportunidad de realizar ocho cursos y cuatro talleres denominados
formación de emprendedores, con la finalidad de que estas personas
pudieran comenzar su propio negocio y ser los nuevos emprendedores
magallánicos.
La
actividad se enmarca en el programa Apoyo a la Empleabilidad y
Emprendimiento para Personas con Discapacidad en la Región de
Magallanes, que permite reconocer las habilidades laborales o de
emprendimiento de personas en situación de discapacidad, iniciativa que
hace posible la Corporación de Rehabilitación Club de Leones Cruz del
Sur, en colaboración con el Gobierno Regional, que aportó 306 millones
de pesos.
La
segunda etapa de este programa comprendió una escuela de negocios,
donde participaron 60 beneficiarios formulando un proyecto de
emprendimiento y como resultado final cada uno recibió apoyo a la
inversión de $ 1.200.000 para materiales e implementos.
El
resultado se observó en la Feria Inclusiva Senadis, que se realizó en
el Centro de Rehabilitación Club de Leones Cruz del Sur, donde los
nuevos emprendedores pudieron impresionar a los asistentes y mostrar sus
nuevos productos.
En
la actividad, estuvo presente la seremi de Desarrollo Social, Liz
Casanueva, que se mostró muy contenta y satisfecha por el resultado
obtenido por los nuevos emprendedores. “La idea es poder aumentar la
empleabilidad y el emprendimiento en las personas que se encuentran en
alguna situación de discapacidad, así como también apoyar a la familias
que a veces son invisibilizadas y también apoyan a estas personas”.
Emprendedoras
Una
de las emprendedoras beneficiadas con este programa fue Leonor Harris,
que sufrió la amputación de sus piernas hace dos años, aun así, su
condición no le impidió salir adelante, ya que de forma digital y en su
iPad -como ella comenta- dibuja las aves más bonitas de la región.
“Estoy
muy contenta por ser parte de esta actividad, siempre me ha gustado
dibujar, así que poder llevarlo a una formato donde la gente pueda verlo
y compartirlo, es muy gratificante. Siempre he dibujado aves, creo que
es una forma de educar a los más pequeños”.
Nolvia Díaz es otra emprendedora que poco a poco va perdiendo su
capacidad auditiva, pese a esto se dedica a realizar jabones, sales y
burbujas naturales, para poder mantener a su familia.
“Pese
a nuestras discapacidades, nosotros tenemos que hacer algo para salir
adelante, mi motivación principal son mi hijos, desde el primer momento
me han apoyado y son el gran motor de mi vida”, resaltó Díaz.
De
ahora en adelante, estas personas están pensando en tener su propio
negocio, ya que en los talleres les enseñaron a ser grandes
emprendedores y todos esperan posicionarse con sus productos y
participar en todas las ferias que se realicen en Punta Arenas.
Jesús Nieves