Paciente de rara enfermedad recurre a la justicia para sobrellevar costoso tratamiento

Hasta
la Corte de Apelaciones de Punta Arenas recurrió Yerty Pérez Figueroa,
una joven de 26 años que padece una rara enfermedad crónica cuyo
tratamiento vale cerca de 45 millones de pesos. A través de un recurso
de protección, solicita que se ordene el cambio de su medicamento para
sobrellevar la afección.

La
paciente padece hemoglobinuria paroxística nocturna, una enfermedad que
genera la destrucción acelerada de células sanguíneas y que puede
provocar anemia severa, trombosis y falla medular.

“Mi
día a día era un calvario, toda vez que me embargaba un desgano general
en que lo único que deseaba es permanecer acostada. De hecho, varias
veces me quedé dormida en mi lugar de trabajo o estando en la mesa
almorzando”, recuerda Yerty en su recurso.

La
enfermedad puede ser tratada con ECULIZUMAB, un remedio que se adquiere
en el extranjero y vale 45 millones mensuales. Aunque no está cubierto
por Fonasa, la joven lo utiliza hace casi cinco años. En 2017, la Corte
Suprema acogió un recurso de protección que interpuso y ordenó que el
Ministerio de Salud le otorgara el tratamiento.

El
medicamento se ha suministrado cada 14 días, pero no paliaría todos los
efectos negativos. “Al día 12 aproximadamente posterior a que se me
aplica la dosis, me comienzan los síntomas del PHN, con todos los
problemas que ello conlleva”, señala la recurrente.

Según
el recurso, la dosis que se entrega a mediados de julio llegó a tiempo a
la región. La paciente debió ser hospitalizada durante casi un mes, lo
que significó su retiro de una carrera universitaria y el regreso de los
síntomas.

Por estos problemas, el hematólogo del Hospital Clínico de Magallanes le recomendó que cambiara su tratamiento a RAVULIZUMAB, un fármaco que tendría un efecto más prolongado a los 12 días que dura el otro medicamento.

Sin
embargo, el director del recinto se habría negado por la sentencia
dictada por la Corte Suprema en 2017, que dispuso el suministro de un
remedio en específico.

La
paciente decidió interponer un nuevo recurso en contra de la Seremi de
Salud, el Servicio de Salud, Fonasa y el Hospital Clínico de Magallanes
para que le otorguen la medicina recomendada por su hematólogo.

“Los
recurridos tienen plena conciencia que el nuevo fármaco RAVULIZUMAB es
la mejor opción para mi salud; es un fármaco que yo misma, a través de
mi madre, hemos solicitado se nos aplique y no obstante ello, se escudan
en una sentencia d
e esta Corte, en vez de privilegiar mi salud”, dice la acción.

El recurso aún está a la espera de ser declarada admisible.

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