Personal especializado al mando
de máquinas diseñadas para tal fin, inició el “picado” de neumáticos en desuso
acopiados en un predio ubicado a unos 70 kilómetros al norte de Punta Arenas,
en la ruta que conduce a Monte Aymond.
La partida de cuatro mil
neumáticos usados llegó desde la capital regional de Magallanes por encargo
contractual con dos empresas dedicadas a la comercialización de neumáticos
nuevos y que debieron asumir la responsabilidad de deshacerse, en forma
adecuada y no contaminante, de los neumáticos viejos.
De esta forma, explicó Bernardo
Mora, socio, junto a Alberto Smoljanovic, de la empresa recicladora TSL
Magallanes, se ha dado comienzo a una tarea que busca aportar a eliminar, con el
tiempo, la amenaza medio ambiental que representan los neumáticos en desuso que
se han venido acumulando en diversos puntos de la región y de la ciudad porque
no existe un lugar adecuado para depositarlos sin afectar la capacidad del
vertedero municipal o contaminar o el paisaje o calles, avenidas y sitios
eriazos de Punta Arenas.
Mora, un experimentado
profesional, con amplia trayectoria y experiencia en faenas petroleras y
gasíferas, indicó que el proceso comienza con el acopio en una parte de un
campo de diez hectáreas, debidamente resguardado por un cerco enrejado de un
metro ochenta de altura y con el alambre de acero necesario.
Posteriormente, personal
debidamente capacitado y especializado en la tarea, corta la banda del
neumático y, posteriormente, es sometido a la acción de potentes cuchillas
metálicas que lo cortan y lo reducen a singulares “cubitos de caucho”.
Finalmente, estos “cubitos”, de
unas dos pulgadas cuadradas de superficie, se someten a un proceso especial que
los reduce a polvo de caucho, el cual tiene o puede tener diversos uso o
aplicaciones.
“Este material, con un poco de
resina, puede ser utilizado, en el volumen adecuado, como material para la
pavimentación, por ejemplo, de plazas de juegos infantiles y, más aún, puede
reemplazar al asfalto que se ha venido utilizando en algunas rutas australes”,
explicó Mora, señalando que es fácil de reparar, como ha quedado demostrado en
las carreteras norteamericanas con el trabajo del similar de Obras Públicas
chileno; otorga más agarre a los neumáticos, disminuye el desgaste y otorga
mayor seguridad.
Mora se entusiasma en una visión
futurista y agrega que, por ejemplo, los caminos del sector rural de la zona
perfectamente podrían ser pavimentados con este tipo de material, con todas las
ventajas que representa y a las que hay que adicionar el notable bajo costo de
este material que surge del tratamiento de neumáticos en desuso.
“Además, y por sobre todo, se
podrá proteger mejor al medio ambiente, en todo sentido, porque por esta vía,
ya no habrá sitios eriazos donde se depositen estos neumáticos; no se alterará
el paisaje; habría costos menores en futuros pavimentos y se generan nuevas
fuentes de empleo, lo cual favorece a todo Magallanes”, señaló, finalmente,
Bernardo Mora, de TSL Magallanes.