Pasarela sin iluminación se convierte en un sitio peligroso para los transeúntes

La pasarela que une las poblaciones Santos Mardones y Carlos Ibáñez
parece haber estado siempre allí, al final del la calle Fresia, en el primero
de esos sectores poblacionales, y casi frente a varias arterias del segundo
sector, porque los peatones que la utilizan deben sortear los obstáculos de un
sitio eriazo (o al menos, con propietario desconocido por los vecinos) situado
en el costado norte de la calle Ignacio Carrera Pinto.

 

La estructura metálica, con evidencias claras de la acción del óxido
está a sólo un par de metros sobre el cauce del río de Las Minas, sostenida
apenas por otra estructura metálica menor, mucho más corroída que la principal,
y sin ningún tipo de iluminación, al final de la calle Fresia, en el sector
norte de la ciudad.

 

Pero aun así como se encuentra, la pasarela sigue prestando un valioso
servicio a quienes deben transitar por ella en forma frecuente u ocasional si
quieren cruzar hacia el sur -las poblaciones Carlos Ibáñez y El Pingüino- o
hacia el norte, la Población Santos Mardones.

 

Eduard Igarzábal a veces la utiliza y recuerda que hace años era “muy
peligroso hacerlo, incluso de día, porque hubo personas que se instalaban en la
pasarela, aquí o allá, y cobraban una especie de peaje a los peatones,
exhibiendo armas blancas o utilizando palos para amenazar o motivar el pago de
los singulares derechos creados por esas personas, en su mayoría, por entonces,
jóvenes, casi todos desempleados crónicos que tampoco cursaban estudio alguno”.

 

Ha habido gestiones de los pobladores de ambas orillas ante las
autoridades, pero las peticiones, hasta ahora, no han prosperado y parece ser
que ninguna de esas autoridades estuviera decidida a darles la solución al
problema planteado.

 

Y para peor, personas irresponsables se han dedicado a lanzar basuras
y desperdicios en las cercanías de la pasarela y han creado un mini basural
clandestino.

 

La pasarela, aún en las condiciones en que se encuentra, sigue
prestando utilidad a los pobladores, ya que si desean cruzar el río deben
sortear el cauce pedregoso, por estos días, casi escarchado, con evidente
riesgo para ellos o bien, caminar hasta la avenida Frei Ruiz-Tagle y sus
veredas.

Asimismo, esa vía implica cruzar un puente que también tiene un hecho
trágico en sus calzadas, porque en uno de sus costados, la muerte sorprendió a
la hermosa joven Venus Rap, quien fue asesinada por quien hoy día cumple una
larga condena en prisión.

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