La imagen urbana de la esquina de José Nogueira con Errázuriz presenta un nuevo rostro después que trabajara allí personal y la máquina bacheadora del municipio.
La tarea cumplida significó la desaparición de los numerosos hoyos que presentaba, desde hace largo tiempo, la calzada asfaltada de ambas arterias en ese punto, de intenso tráfico y de bullente actividad comercial, tanto establecida como callejera autorizada.
La presencia de los hoyos la había transformado en un sector peligroso, tanto para automovilistas como para peatones.
Para los primeros, existía la obligación de ejecutar maniobras complicadas para hacerles el quite a esos “eventos”, cada día más profundos, y no colisionar a otros vehículos, pese al funcionamiento de los semáforos instalados allí.
También los peatones que transitaban por ese sector, muchos de ellos adultos mayores, que acuden a adquirir verduras, frutas, medicamentos alternativos e, incluso, vestuario, entre otros productos.
Pero, de acuerdo con las instrucciones entregadas por el alcalde Claudio Radonich, se inició un amplio plan de reparación de pavimentos asfaltados que estuvieran dañados y en esa planificación fue incluida esa céntrica esquina; las calles Waldo Seguel, Boliviana y el sur de José Nogueira, lo cual ha sido reconocido como satisfactorio por los residentes, los comerciantes, los automovilistas y los peatones.
Sin embargo, esa tarea tiene desafíos pendientes, porque existen otros puntos de la ciudad donde los pavimentos asfaltados requieren urgente reparación.
Uno de esos puntos, se encuentra a sólo una cuadra (hacia el mar) de Nogueira con Errázuriz, es decir, en la esquina de Errázuriz con 21 de Mayo, en pleno centro financiero de Punta Arenas, donde la calzada está cruzada por los daños en el pavimento asfaltado.
Otro tanto ocurre en la esquina de Avenida España con Balmaceda, punto en el cual, por la segunda arteria mencionada, se mantiene lo que se ha denominado “Los cuatro de la fama”, ya que el hecho de que uno de esos hoyos fue reparado parcialmente con pasto y tierra que el transportista Segundo Aqueveque llevó hasta el lugar: y ese hecho, dado a conocer por nuestro diario oportunamente, llamó la atención de medios nacionales que lo difundieron a todo el país.
Finalmente, y sólo a modo de mención, está pendiente la reparación del pavimento de la calle Magallanes, entre Carrera Pinto y Mejicana, donde también existe la urgente necesidad de reparaciones porque por allí transita no sólo la locomoción colectiva mayor y menor, sino que, también, numerosos automovilistas particulares y buses de los servicios rural y turístico.