“Perdimos todo, absolutamente todo, tenemos que volver de abajo, como ya hemos empezado”

El
pasado miércoles era un día normal como otros, para Patricia Cheuquepil
Vidal y su familia, compuesta por su esposo, hija y nieta más pequeña.
Aunque generalmente, Patricia cuida a sus tres nietas, ese día se
encontraba en su departamento junto a su nieta de un año y dos meses, en
el cuarto piso de los edificios de la calle Santa Juana, en la
Población Archipiélago de Chiloé.

A eso de las 15 horas, Montserrat, su
hija se fue a estudiar, por lo que quedó Patricia junta a su nieta
listas para dormir una siesta. Sin embargo golpes y ruidos se escuchaban
en los alrededores, sin prestarle mucha importancia hasta que una
vecina le avisa que hay un incendio en los departamentos de abajo.

“Veo
que estaba todo el humo en mis ventanas, y pescó a mi nietecita, lo
único que atiné es a cortar mi luz, así que salí y en ese momento
escuchó que explota el vidrio del
departamento y empiezan a arder mis cortinas.

Mientras salía veo como los vecinos intentaban apagar el incendio con las redes húmedas, que en esta ocasión no funcionaron”.

Respecto
de los daños en su vivienda, donde residía desde el 2006, Patricia dice
que fueron totales, no sólo destruyendo sus pertenencias, sino que
también su máquinas, bordadoras, telas, es decir, su fuente de
profesión. En el relato se emociona, porque señala que se perdió todo
eso, que califica como “sus tesoros”.

En
estos momentos, se encuentra con su familia en el hogar de su hija, dos
blocks más arriba de su vivienda. Por su parte su esposo y otras
personas están retirando los escombros y todo aquello que se perdió ese
fatídico miércoles. Instituciones y servicios están ayudando a estas
familias como la de Patricia, a las que se les puede ayudar en calle
Ancud 065, departamento 502. Patricia se quiebra señalando que: “la
gente se ha portado muy bien, y gente que ni conozco”.

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