La noticia de la
desaparición del joven magallánico Ricardo Harex González es una herida que
sigue viva y presente no sólo en Magallanes. De hecho, los medios nacionales
constantemente están pendientes de lo que pueda ocurrir.
A mediados de esta semana,
en el matinal de Canal 13 “Bienvenidos” se revisó nuevamente la nota de la
desaparición del ex estudiante del Liceo San José de Punta Arenas, donde dan
claras señales de que este misterio estaría ligado al ex director de dicho
establecimiento, Rimsky Rojas.
Mientras revisaban el caso,
en el panel se encontraba una periodista destinada al área de deportes, con
quien analizaban los juegos olímpicos. Se trataba de Karen Bittner, la que no
pudo aguantar su impotencia ante este hecho, debido a que conoce de cerca parte
del actuar del cura.
De acuerdo a lo publicado
por el Diario La Nación, en su edición on line, la periodista fue enfática en
señalar los antecedentes de abusos a menores que mantenía Rojas, lo que sería
el motivo principal de su decisión de quitarse la vida.
Parte de la edición señala
lo siguiente: “La periodista deportiva Karen Bittner no ahorró epítetos contra
el sacerdote Rimsky Rojas, quien se suicidó en 2011, luego de haber sido
acusado de varios delitos de abusos sexuales a menores.
“Viejo de mierda” dijo al
aire la especialista en deportes olímpicos. Previo a ello se había emitido un
reportaje sobre desaparición del joven Ricardo Harex, en cuyo caso el principal
sospechoso era el religioso fallecido.
“Este cura, mal llamado
cura, era parte de la Congregación Salesiana en Valdivia cuando yo estudié”,
dijo primeramente Bittner al comenzar a tocar el tema.
“Este cura hacía lo que
hacen todos estos curas, pastoreando, buscando chicos vulnerables. Dentro de
mis amigos de esa edad, él vulneró, abusó. Y se hicieron muchas denuncias de
mis amigos en el colegio”, dijo.
Añadió que “él (Rimsky) era
un hombre enfermo y hace 30 años ya había abusado de un sinnúmero de niños y
jóvenes que, siendo vulnerables, él los abusaba, los utilizaba, los manipulaba.
Es el mismo modus operandi que usaba Karadima”.