El
17 de mayo fue decretado por el Gobierno de Gabriel Boric el Estado de
Excepción en la Macrozona Sur, específicamente en la Región de La
Araucanía y las provincias de Biobío y Arauco en la Octava Región del
país.
Esta
medida luego fue extendida por 15 días en los mismos términos que en un
principio, esto significa que las Fuerzas Armadas se ubican
principalmente en las carreteras de esas zonas para prevenir posibles
ataques, pero no patrullan en las ciudades ni zonas rurales, ni se
limita la libertad de tránsito o reunión de la población.
Tras
cerca de un mes de Estado de Emergencia, el Gobierno solicitó
extenderlo nuevamente. Anteayer el Senado decidió apoyar esta idea y con
39 votos a favor, uno en contra y 2 abstenciones se amplió la medida.
Tras esta nueva extensión solicitada por el Ejecutivo, personeros políticos de Magallanes expresaron sus reparos.
Es
así que el exseremi de Gobierno Ricardo Hernández señaló que “el
Gobierno sigue aplicando una medida que mientras eran oposición
criticaban. Durante estas semanas se ha observado que el Gobierno ha
tenido que aplicar la ley, igual que administraciones anteriores. Lo
llamativo es que ahora quienes lideran las principales carteras y que
hace unos meses votaban en contra del Estado de Excepción son quienes
justifican la medida y entregan las principales cifras. Es importante
recordar que la hoy ministra Maya Fernández votó siete veces en contra
del Estado de Excepción. Una vez más esta administración demuestra que
en el pasado fueron obstruccionistas poco objetivos y actuaban pensando
en el cálculo político”.
En
tanto, el secretario regional de la DC, Juan Francisco Miranda, valoró
la humildad del Ejecutivo para solicitar la medida, añadiendo que
“claramente el gobernar genera amplitud
para ver temas en diversas áreas. Esta no es la excepción. Valoro más la
humildad de reconocer que se tenía una visión parcial o incompleta que
la de quienes se atrincheran en una posición. Es cierto que la crítica
injusta duele y no aporta en la conducción de un país, pero nadie ni
nada puede estar en contra de lo mejor para Chile y el bien común. A
esta nueva generación de políticos y autoridades le hará bien conocer
desde la otra vereda lo que ocurre en las calles”.