Como
parte de una colaboración entre el Instituto Antártico Chileno (Inach) y
el Shoa, la entidad se adjudicó el financiamiento para contar con un
planeador submarino autónomo no tripulado (glider).
Este
moderno equipo oceanográfico tiene una dimensión de 2,5 metros de
largo, un peso de 70 kilos y descender hasta mil metros en la columna de
agua, realizan varios ciclos de ascenso y descenso.
La
herramienta tiene un período de autonomía de uno a tres meses, siendo
desplegado desde un bote zodiac en condiciones de oleaje fuerte,
disminuyendo el tiempo de uso de barcos.
La
investigadora del Departamento Científico del Inach, Lorena Rebolledo,
señala que el glider con el especial arreglo de sensores que se
adquirirá incluirá una sonda oceanográfica (CTD-O) para medir en tiempo
real diferentes parámetros como la conductividad, temperatura, oxígeno,
entre otros.
“Será
el primer glider de este estilo en Chile que será desplegado en
Antártica, permitiendo potenciar una nueva línea de investigación
asociada con el monitoreo del océano Austral en tiempo real por parte de
Chile. Con la puesta en marcha del nuevo rompehielos Óscar Viel, que
realizará su primera comisión antártica el año 2024-2025, permitirá el
despliegue del glider junto a otros instrumentales oceanográficos en
áreas remotas, potenciando e incrementando el desarrollo de la
oceanografía en Antártica”, expresa.
Francisco
Santa Cruz, también investigador del Inach, agrega que este glider
contribuirá a incrementar el conocimiento en sitios claves en Antártica
asociados a la reproducción de pingüinos y otros predadores topes,
lugares donde existe agregaciones importantes del kril antártico.