“Las cifras avalan la posibilidad de que en los próximos años la demanda china por alimentos de Chile continuará creciendo muy rápidamente”, manifestó esta semana el ministro de Agricultura, Carlos Furche, quien participó del encuentro empresarial Chile-China. Agregó que “el comercio bilateral de alimentos continuará creciendo en los próximos años, probablemente no a la tasa de 44% anual que ha crecido en los últimos tres años, pero con certeza, a tasas de dos dígitos por un período todavía muy largo”.
En Magallanes, el mercado chino -primer aliado económico del país,- también se ve como una opción interesante: no sólo ofrece mil millones de compradores potenciales; también, según relatan en el sector agropecuario local, ofrece mejores precios que los aliados tradicionales, como es Europa.
En ese sentido, la seremi de Agricultura, Etel Latorre Varas, manifestó que para la Región de Magallanes, China representa un nuevo mercado que a la fecha “ha permitido que dos de las plantas faenadoras habilitadas para la exportación hayan concretado negocios con embarques de carne congelada de ovino; recalando el primer embarque durante la primera quincena del presente mes de mayo en el puerto de Qindao con 26 mil cuatrocientos kilos de carne y un segundo embarque con similares características, lo que reafirma lo dicho por el ministro y la actividad exportadora de Magallanes hacia el continente asiático”.
Las 26 toneladas enviadas corresponden al Firgorífico Simunovic, mientras que otras 176 salieron de Marín.
Las siete plantas faenadoras de la Región de Magallanes presentaron una producción aproximada de ocho mil doscientas toneladas de carne ovina para el año 2014 con un incremento de un 3,5% respecto del año 2013.
Por su parte, Furche también destacó el buen desempeño que ha evidenciado el sector agropecuario, que durante el primer trimestre de 2015 registró un crecimiento de 8,5%. “El sector agropecuario chileno es muy dinámico, es el sector de la economía que más creció, y si bien hay factores coyunturales, también hay factores muy estructurales entre los que están la demanda sostenida por alimentos y el buen nivel de precios de los alimentos que Chile exporta