Danysa Marisol Ortiz Fuentes, es Cabo 2 comunicante de la Armada de Chile, quién iniciará una travesía de aproximadamente 4 días el domingo 10 de noviembre a través de los canales australes del sur navegando en el buque Hidrográfico Cabrales, su misión incorporarse a la dotación del faro San Pedro, siendo la primera mujer en desempeñarse en esta importante y vital punto para la navegación nacional.
El Pingüino Multimedia pudo obtener algunas impresiones de esta histórica mujer de mar.
¿Cómo nace su vocación naval?
“Siempre me atrajo la idea de pertenecer a alguna rama de las Fuerzas Armadas. Y Debido a que soy oriunda de la comuna de Tomé en la 8° región, tuve la oportunidad de visitar la Isla Quiriquina, alma mater de el personal gente de mar de la armada, desde ese momento me plantee la meta de poder ingresar a la Escuela de Grumetes”.
¿Cómo ha sido la preparación desde el punto de vista profesional?
“La verdad es que el tiempo es muy limitado, pero en la Gobernación Marítima de Punta Arenas que es donde se concentra el personal que cumplirá períodos de aislamiento, nos facilitan todo lo que este a su alcance para que el proceso sea fluido ya sea con las clases de instrucción, en donde aprendemos cuales serán nuestros roles y responsabilidades en esta isla donde por cuatro meses 3 funcionarios haremos patria, apoyo logístico para que nuestras necesidades sean abastecidas, en resumidas cuentas han sido unas semanas intensas pero satisfactorias en lo personal y profesional”.
¿Cuando usted decide postular a la dotación del Faro?
“Debido a mi especialidad tuve la oportunidad de enterarme de la postulación de primera fuente, y decidí postular por que una de mis aspiraciones durante mi carrera es adquirir la mayor cantidad de experiencias posibles y mejor aún si esto significa ser pionera en una actividad que normalmente es realizada por hombres”.
¿Cuales son las expectativas de desarrollo profesional?
“Expectativas altas, mi idea es adquirir la mayor cantidad de experiencias, empezando con la travesía de efectuar una navegación por los hermosos canales australes, y llegando a la isla poder absorber las vivencias que me brinde el proceso aislamiento junto con mis compañeros, aportar mis conocimientos y actitud en las tareas de control de tráfico marítimo, fortalecer también aptitudes y enseñanzas adquiridas durante mi carrera para así entregar todo lo aprendido a las próximas que vendrán”.
¿Cómo la han apoyado sus mas cercanos?
“Siempre he recibido todo el apoyo de mis padres, a pesar de que se encuentran lejos me instan constantemente a superarme personal y profesionalmente, así es que cuando les comenté de este nuevo desafío se pusieron muy contentos y me alentaron a seguir adelante en todo el proceso”.
¿Cuales son las labores que desarrollara como parte de la dotación?
“Primero que todo hacer patria en una pequeña extensión de tierra en el territorio sur de nuestro hermoso país, además cumpliremos el rol de control de tráfico marítimo en la puerta norte de acceso a los canales australes, efectuaremos monitoreos meteorológicos, y brindaremos apoyo de reportes a la navegación de embarcaciones que se encuentren en la zona”.
¿De qué manera usted espera que este hito sea recordado en el futuro?
“Me gustaría que mi experiencia sea útil para que el personal femenino de las próximas generaciones se entusiasme en probar este tipo de actividades que además de enaltecer nuestra labor en la armada nos fortalece como especialistas”.
Esta valiente y abnegada mujer, al igual que todos los miembros de nuestra Armada, tiene una visión de futuro clara y que nos inspira a un servicio a Chile y a las próximas generaciones de servidores en la Armada de Chile:
“Hay una frase muy cierta que dice “la confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito” busquen esa confianza y logren todas esas cosas que en su interior desean, yo decidí ser una pionera y adquirir estas experiencias para que ustedes aprendan de ellas, dejen también ustedes un hito para los que los preceden”.