Estamos
a exactos 25 días de que se cumpla un año del inicio del segundo
mandato presidencial de Sebastián Piñera y al parecer el Jefe de Estado
no ha aprendido de sus errores. Con la designación de José Fernández
Dübrock se llega a tres intendentes en Magallanes en menos de un año,
una cifra inédita en la historia de la región más austral y una clara
demostración del pésimo manejo político que hay desde La Moneda.
Al
parecer, al entorno del Mandatario no le agrada mucho Magallanes. Es
precisamente esta la región del país en donde el Jefe de Estado obtuvo
su votación más baja en la segunda vuelta presidencial. A nivel país,
Piñera logró un sorpresivo, amplio y legítimo respaldo popular, pero
Punta Arenas, Natales, Porvenir y Williams distan mucho de esa realidad y
las heridas por el conflicto del gas aún no cicatrizan.
En
su administración anterior los movimientos sociales partieron
precisamente en las dos australes y patagónicas regiones. Aysén y
Magallanes no olvidaron decisiones centralistas, pero hace un año sus
cercanos aseguraban que “se aprendió la lección”.
No
obstante, Piñera siguió cometiendo impasses y el primero de ellos fue
la abrupta salida de Christian Matheson, quien duró solo cuatro meses al
mando del Gobierno Regional. Esa fue la señal de que las cosas no
andaban bien en Chile Vamos regional. Si hasta el mismísimo Claudio
Radonich salió a criticar la decisión del Jefe de Estado.
En
este año de mandato, el Gobierno no ha sido prolijo con Magallanes.
Errores no forzados a cada rato y oídos sordos a la ciudadanía se han
caracterizado y se han evidenciado en algunos nombramientos. No se ha
elegido a los mejores como se prometió y se ha acentuado en el cuoteo
político, que siempre deja fuera de importantes cargos a los que quieren
hacer bien las cosas.
En este segundo mandato, no hemos visto una renovación en la política.
En
cuanto a materia económica y proyectos de desarrollo regional, las
ideas han escaseado. El Plan Magallanes nunca se conversó con actores
regionales.
En
nuestra zona, no podemos seguir viviendo de inversión pública,
preferimos mayor inversión privada con un gran desarrollo productivo más
que promesas incumplidas de subvenciones que no llegarán o que
beneficiarán a solo unos cuantos.
Por
último, a la ex intendenta María Teresa Castañón se le hizo vivir un
calvario en los últimos tres meses. Si bien permaneció en el cargo 216
días, desde fines de noviembre se hablaba de su salida y quienes más lo
comentaban eran los propios personeros de Chile
Vamos. ¡Mal! Porque en la historia quedará escrito que en 11 meses han
sido tres personas las que han tenido las llaves de la Intendencia
Regional y dos de ellas las que menos han durado en su cargo desde 1990 a
la fecha (ver recuadro).
Una serie de desaciertos
En
el mandato anterior, Piñera tuvo cuatro intendentes en 1.460 días de
mandato: Liliana Kusanovic desde el 11 de marzo de 2010 al 25 de abril
de 2011; Arturo Storaker del 25 de abril de 2011 al 9 de agosto de 2012;
Mauricio Peña y Lillo desde el 27 de agosto de 2012 al 10 de septiembre
de 2013 y Claudio Radonich desde el 11 de septiembre de 2013 al 11 de marzo de 2014.
Además,
en su mandato anterior debió afrontar en Magallanes el pésimo manejo
que tuvieron sus cercanos con el precio del gas, que a la postre le
costó el puesto al entonces ministro de Energía, Ricardo Raineri, y la
intendenta Kusanovic.
Posterior
a eso no se supo controlar la emergencia por el desborde del Río de Las
Minas (13 de marzo de 2012) que llegó a tribunales con el denominado
Caso Rayen que involucró en su momento al entonces intendente Storaker,
absuelto finalmente en tribunales.
En
2013, también generó una dificultad para el Gobierno Regional el
conflicto de Zona Franca. La Cámara Franca presentó una querella
criminal contra el intendente Peña y Lillo. La acción que se presentó
fue por “consentir defraudación al Fisco”, con respecto de supuestos
incumplimientos de las cláusulas del contrato de concesión de la Zona
Franca por parte de la empresa administradora y concesionaria de la
franquicia, la Sociedad de Rentas Inmobiliarias Limitada (SRI).
Así
fue como en agosto de ese año, el mismo Piñera le pidió la renuncia a
Peña y Lillo y fue el abogado Claudio Radonich Jiménez quien asumió
hasta el 11 de marzo de 2014.