Problemas técnicos, que habrían sido causados por errores en el diseño original del proyecto, mantienen en suspenso la recepción legal de 208 viviendas ubicadas en el sector sur de Punta Arenas.
Se trata de 112 viviendas (etapa 1) y de otras 96 (etapa 2), de acuerdo con lo que se informa en los carteles instalados en las cercanías de la obra, que algunos de los futuros moradores ya bautizaron como “La 208”.
Hay viviendas, llamadas “cuadripareos”, de 58 y 61 metros cuadrados, completamente equipadas y hasta con loggia, porque fueron mejoradas hasta en los más mínimos detalles, luego que se corrigiera el proyecto presentado por una consultora, a fines del gobierno anterior, cuando el director regional del Serviu era Cristián Ormeño.
Ese proyecto contenía inconsistencias de forma y fondo, de acuerdo con la opinión de profesionales de la construcción que lo conocieron, y debió ser revisado y corregido por la unidad técnica del Serviu en la actual administración, que es dirigida por la arquitecta Hina Carabantes, ex directora de Obras de la Municipalidad de Punta Arenas.
El proyecto fue adjudicado a una constructora regional de reconocida capacidad técnica, financiera y profesional, por un monto que supera los $ 6 mil millones, la mitad de los cuales aportó el Gobierno Regional y el resto sería sectorial.
El diseño básico del grupo residencial “La 208” quedó en discusión luego que detectaran que la distancia entre las casas no corresponde a lo que la ley vigente establece, es decir, tendrán que ser removidas de sus bases para “dar el ancho y el largo” exigidos, dice una de las personas que habitarán el lugar y que pidió no ser identificada.
Todo ello ha incidido en que la recepción de las viviendas se haya postergado, tanto a nivel de Serviu como de la Dirección de Obras, y se haya instalado la molestia y la angustia de quienes postularon al ambicioso plan, con un ahorro de 30 unidades de fomento, unos $ 800 mil a la fecha, y que les daba la posibilidad de adquirir una vivienda cuadripareada que, por estos días, podría alcanzar un valor cercano a los $ 50 millones si fuera comercializada
Soluciones
Al parecer, el problema de distancia entre las viviendas era conocido y se comentaba con cierta ironía entre los profesionales y empresas ligadas al rubro de la construcción.
Algunos de ellos, aparte de sonreír al ser consultados por una eventual solución, dijeron que “hay máquinas que podrían levantar las estructuras con marco de acero, en una operación muy delicada y obviamente, muy cara”.
No obstante, queda el daño a las redes de los servicios básicos y la tarea de adecuar los radieres de concreto a las nuevas exigencias y esa modificación también representa un alto costo adicional, aparte de la demora en la ejecución de los trabajos y la extensión del plazo de entrega.
Silencio del Serviu
Para obtener la versión oficial de lo ocurrido, Diario El Pingüino se dirigió en reiteradas ocasiones al Serviu regional y no recibió información alguna.
Otros errores
Entre los constructores regionales se comenta que hay otros casos de “errores no forzados” en los diseños de las etapas de recuperación del patrimonio urbano en la calle Lautaro Navarro, donde las veredas recién repuestas y hermoseadas con mosaicos de colores han sido rotas porque hubo que ejecutar trabajos de instalación de cámaras soterradas y redireccionar un colector de aguas lluvias.
Y otro caso: en la recientemente pavimentada Avenida Los Generales con el Pasaje Llaima, no hay colectores de aguas lluvia adecuados y cada vez que precipita, se forma una laguna que dificulta el tránsito de los vehículos y de los peatones que se atreven a circular por el sector, de acuerdo con la información entregada por los residentes del sector y los conductores de taxis colectivos que se dirigen al Hospital Clínico Magallanes o al Centro de Rehabilitación del Club de Leones.