El doctor Rodolfo Santander, del SAMU Magallanes, conversó con Pingüino Multimedia sobre la gravedad del monóxido de carbono.
“La
región se presta para una mayor incidencia de este fenómeno. Es una
región fría, donde se usan sistemas de calefacción a leña. Se usa mucha
calefacción en general y eso hace que sea una zona de mayor riesgo. Esto
es universal, en cualquier parte del mundo, muy al norte o muy al sur,
es más frecuente que en las zonas tropicales. Lamentablemente ocurre que
la gente no le toma peso, porque el monóxido de carbono es supertóxico,
pero sus manifestaciones son inespecíficas. Tú puedes estar expuesto en
baja intensidad, y puedes confundirla con cualquier enfermedad. Me tocó
conocer a una profesional de la salud que tuvo intoxicación por
monóxido de carbono y fue (al hospital) cuatro meses después de
ocurrido. Es difícil hacer el diagnóstico, a menos de que uno esté
asociado y familiarizado con el tema”, indicó.
Consultado sobre los síntomas que presentan las personas, dijo que puede ser variado.
“Depende
de la concentración del monóxido de carbono, esta se mide en partes por
millón. En en general, bajo 200 partes por millón los síntomas son
leves, y también inespecíficos. Sobre los 200 ppm parten el dolor de
cabeza, náuseas y vómito”, manifestó.
El
profesional se refirió al accidente ocurrido el domingo en la Población
Santos Mardones, donde una mujer perdió la vida junto a sus mascotas
tras intoxicarse con monóxido de carbono.
“Las
mascotas tienen una tasa metabólica mucho mayor a la de los seres
humanos. El hecho que ella también haya perecido habla de una
intoxicación importante, en un corto tiempo. Es triste, pero no hay una
manera sencilla en la identificación de los síntomas. Lo más importante
es que la gente tenga conciencia de que nadie está libre de estas
situaciones”, dijo el profesional.
Para
finalizar, dijo que “tengo que reconocer que el Cuerpo de Bomberos lo
hace muy bien en este tema, tiene muy presente el tema de la
intoxicación por monóxido de carbono; tienen los equipos para medir y
tienen la capacidad para actuar con la seguridad para sí mismo. El
monóxido de carbono es tan tóxico, que si entran personas que no cuenten
con los elementos de protección necesarias se van cayendo, lo que
transforma el problema en algo mucho más grave”.