En un par de semanas, los escolares retomarán la rutina estudiantil con jornadas que inician muy temprano, lo que amerita un cambio de comportamientos en alimentación, horas de sueño y restricciones a las pantallas digitales. Este tipo de sugerencias entregó el psicólogo Enzo Arias.
Para que el cambio no sea tan drástico y radical de un día para otro, el profesional indicó que será fundamental adecuar con antelación los hábitos de un menor.
“Generalmente, el cambio se puede dar de una manera brusca y que puede afectar a los niños y adolescentes, pero también a toda la familia”, señaló.
Arias sugiere a la población iniciar este proceso con una semana de antelación para que los menores respeten sus horas correspondientes de sueño y limitar los tiempos de actividades de ocio que frecuentan realizar en época estival, como la exposición frente a pantallas como celulares, computadores y videojuegos.
Para concretar aquello, será necesario el diálogo entre padres o tutores con los niños.
En ese sentido, Arias recalcó que “muchos de los niños tienen ganas de volver a clases. Lo que les afecta en muchas ocasiones son los ciciclos de sueños-vigilia”, explicó.
-¿Qué es el sueño-vigilia?
“Dicho término clínico explica este ciclo a la alternancia entre los estados de “estar despierto” (vigilia) y “estar dormido” (sueño). Esto puede perjudicar al desempeño de los menores, ya que cuanto más tiempo permanezcan despiertos y más cansados, pueden presentar complicaciones en síntomas como fatiga o poca energía; somnolencia diurna; alteración de atención, concentración, memoria y alteración del estado de ánimo”.