Los
últimos acontecimientos en torno a la Prueba de Selección Universitaria
(PSU), han hecho notar que varias personas, especialmente los jóvenes,
no están de acuerdo con el sistema actual para poder ingresar a la
universidad. Varios acusan que es discriminadora y no es una herramienta
efectiva, para medir conocimientos y aptitudes.
Debido
a lo anterior, Pingüino Multimedia conversó con los reconocidos
profesores Luis Legaza y Antonio Kirigin, quienes justamente hace varios
años tienen un preuniversitario, el cual ha tenido positivos
resultados. Ambos docentes opinaron extensamente sobre la PSU.
El profesor de Lenguaje, Luis Legaza, expresó: “No es solo la PSU. Que
todos estemos hablando de una prueba segregadora, excluyente,
discriminatoria que actúa como filtro de las clases sociales, es solo un
aspecto, no el todo. La educación del país vive una crisis profunda que
ni éste ni los anteriores gobiernos han sabido solucionar. Mientras la
educación no esté realmente garantizada como un derecho, no este disfraz
barato de oportunidades, ni de libertades que tanto se habla, la
educación seguirá siendo un problema y no una solución a la realidad que
nos afecta como país”.
Agregó
que “entre toda esta inmediatez de la PSU, olvidamos, en realidad
quieren que olvidemos, que la educación está considerada como un bien de
consumo, algo que se transa en el mercado que obedece a esquemas
mercantilistas en donde el que tiene más dinero, mejor educación recibe y
esto es una aberración por donde se mire. Esto lo afirmo desde la
experiencia de 20 años intentando preparar a miles de jóvenes que ven la
PSU como una barrera para sus intereses, una dificultad que año tras
año la complican más y más. Es una prueba que selecciona injustamente,
pero que tiene su lógica segregadora desde lo que es el “mercado
profesional”: son casi 300 mil los que se inscriben en este ‘sueño
vendido de ser profesional’ y las universidades en conjunto solo
permiten el ingreso de 80 mil aproximadamente, entonces, desde ya
partimos mal”.
Antonio Kirigin
“Pienso
que lo que ocurrió con los alumnos que querían dar la PSU fue una
tremenda falta de respeto y vulneración del derecho humano a la
educación y a la superación. Los alumnos que boicotearon fueron contra
sus propios principios que quieren implantar. Mis alumnos se prepararon
con mucho esfuerzo y sacrificio y no han podido rendir la que para
muchos de ellos era su mejor resultado (Historia). El estado a través
del Gobierno debe garantizar el derecho de estos alumnos a rendir la
PSU. No está cumpliendo su función, ni en este ámbito, ni en la salud y
tampoco en las pensiones dignas que prometió el señor José Piñera”,
comentó Antonio Kirigin.
Ante
la pregunta ¿cree que la PSU es una buena forma de medir el
conocimiento y talento de los estudiantes? El docente contestó que “es
una de las formas de medir a los estudiantes. Estoy en esto desde 1984 y
esto es mejor que la antigua Prueba de Actitud Académica, pues mide más
habilidades, como por ejemplo, análisis, síntesis, evaluación,
comparación y también conocimientos. El problema es que se dividió a la
educación en tres áreas: Municipal, subvencionada y privada. Esto hace
que la cancha no sea pareja para todos. Recorte de presupuestos en el
área fiscal, lucro en los colegios subvencionados, ejemplo, la Tía Kuka
tenía restaurantes típicos, colegios y moteles. Paros eternos en la
educación municipal, provocando el desbande de alumnos a los otros
sectores, quedando así más pobres. Además de la situación de estrés
constante de los maestros de las corporaciones que tienen todo mi
respeto y cariño, evaluaciones estúpidas, dos en
el año, portafolios y exceso de horas frente a curso, hacen que se
desnivele el campo de juego. La PSU es un reflejo de lo injusto y
malditamente desigual que es nuestro país”.Sobre
lo anterior, el profesor de Historia considera que en el área
científico humanista, la PSU es una buena forma de determinar el ingreso
a la universidad para los jóvenes. “La prueba ha evolucionado bien, en
el supuesto de educación de calidad para todos. En un vídeo de nuestro
siglo, una señora de la época de los 60 dice: ‘Que por favor tengan la
misma educación, tanto el hijo del rico, como el hijo del pobre’. Ésa es
una de sus esperanzas en 1960 y 60 años después, estamos discutiendo lo
mismo”.
Entregada
su opinión, Antonio Kirigin procedió a entregar algunas recomendaciones
al sistema, para futuros procesos para ingresar a la universidad.
“Propondría pruebas en el área artística, para diseño, arquitectura y
otras carreras. También propongo que dentro del puntaje ponderado se
incluyan factores como liderazgo, emprendedores,
solidaridad con la comunidad, tal como lo hacen las grandes
universidades del mundo. Reservaría cupos en todas las carreras, para
estudiantes de la educación municipal, que han demostrado que cuando en
una carrera parten todos de cero, compitiendo con alumnos de educación
privada, ellos igual pueden estar entre los mejores de cada carrera.
Otra forma, es que aparte, las universidades puedan tomar sus propias
pruebas, enfatizando el tipo de enseñanza de dichas instituciones”.