Ane
Aylard, turista canadiense, observa extasiada las destrezas de los
bikers que circulan por la Plaza de Armas Benjamín Muñoz Gamero. De
pronto uno de ellos pierde el equilibrio y se recupera. “Wow -exclama-.
Son muy buenos, que agradable verlos, realmente son muy buenos, da gusto
verlos”, nos cuenta.
Aylard
quien visita Punta Arenas junto a su familia dice que una de sus
principales deseos era conocer los pingüinos de la zona: “Me gustaron
mucho, una bonita experiencia”.
Junto
a ella, Barb Brittain admite que el viento de la zona le sorprendió.
“It’s windy (es ventoso)”, nos dice impresionada. Pero luego agrega: “Es
muy similar a
Canadá y eso ayuda mucho. Me gustó la ciudad, muy bella y limpia”,
opinión que también comparten Lisa Aylard y su marido, James Brittain.
“Una de las cosas que más nos gustó son los músicos que se presentan en
la calle, aquí cerca a dos cuadras. Muy buenos, tocan muy bien y los
precios también están bien”, agrega.
Punta
Arenas vivió esta semana uno de los momentos peak de la temporada de
cruceros internacionales. El miércoles arribó el Albatros, con 1.224
pasajeros; el jueves, el Midnatsol con 631 y ayer fue el momento crítico
con el arribo del mayor crucero de la temporada, el Emeral Princess,
con 4.282 pasajeros y el Seaborn Quest con 764 pasajeros.
Como
resultado, ayer más de 60 personas, la mayoría cruceristas, visitaron
las oficinas centrales de Sernatur en busca de información. “Tenemos
informadores turísticos en el propio Muelle Prat quienes reúnen a los
turistas y les entregan toda la información necesaria delante de un
mapa, además de la entrega de folletería. Aún así, hay muchos que
obviamente vienen a visitarnos. Generalmente, ya saben de las
pingüineras y el Cerro La Cruz, pero de todos modos quieren saber y conocer otros atractivos”, nos dicen en la oficina de información.