Rainbow Warrior III el barco emblema de Greenpeace y viene viajando desde Cuba pasando por Panamá y los puertos emblemáticos de nuestro país para llegar a Magallanes el próximo jueves.
La embarcación ya visitó las ciudades de Coquimbo y Valparaíso, donde cientos de personas pudieron conocer sus instalaciones, a los miembros de la tripulación y las acciones que realizan para llevar adelante su causa.
“Salvemos los mares del fin del mundo” es la iniciativa de Greenpeace que busca preservar el océano ante el peligro que representa la industria de la salmonicultura y la extracción del carbón particularmente en nuestro país.
Estefanía González, coordinadora de oceános de Greenpeace Chile, se encuentra en Punta Arenas junto a su equipo para esperar la llegada de la embarcación, el cual viene a concientizar sobre el cuidado de nuestros mares: “Si bien hoy día Magallanes se ha mantenido un poco libre de contaminación y gracias a eso tiene toda esta pureza, hoy día está fuertemente amenazada por la salmonicultura”, explicó González.
Crisis en Chiloé
Rainbow Warrior se traslada a Magallanes luego de pasar unos días en Chiloé, lugar en donde se conmemoró un año desde el vertimiento de salmones al mar, lo que generó alerta ambiental en la región y dejó en jaque a miles de familias relacionadas con la pesca. “Las imágenes fueron súper elocuentes en mostrar cuales son los impactos de esta industria sumamente contaminante que utiliza al mar como vertedero y que está incorporando diariamente cosas al agua como si fuera un basurero”, comentó la coordinadora.
Durante su estadía en Valparaíso, miembros de Greenpeace hicieron un llamado a los miembros del Congreso para aprobar una ley de moratoria que congele la entrega de concesiones. Según explica González, la Subsecretaría de Pesca habría divulgado un documento en donde no se aceptarían más proyectos a tramitación. No obstante, quedaron cerca de 300 proyectos en espera de aprobación.
“Hace 12 años la gente de la Región de Los Lagos pidió esta moratoria pero fue demasiado tarde y no pudimos evitar una crisis como la que se produjo el año pasado”, lamentó González.
Embarcación
El Rainbow Warrior que visita la región es el tercero que lleva este nombre. Según cuenta González, el primero fue atacado por servicios de inteligencia franceses cuando prevenían pruebas nucleares dentro del océano (uno de los miembros de la tripulación falleció en ese incidente).
El segundo, luego de largas batallas y expediciones alrededor del mundo, fue donado a una ONG en India, que lo convirtió finalmente en un hospital itinerante.
Hoy, Rainbow Warrior III es el encargado de seguir la historia de sus antecesores, un barco ecológico que fue financiado por miles de personas de manera anónima, sin ayuda de empresas u organismos públicos.
Andrés Altamirano es uno de los chilenos que navega en este velero junto a personas de todo el mundo. Comenta que “como chileno he podido explicar a la tripulación la importancia de lo que sucede en nuestros mares australes y están muy entusiasmados con la posibilidad de compartir con los magallánicos y así poder de contribuir a esta campaña mundial que se centra en la protección de los mares del fin del mundo ante el avance de la salmonicultura”.
De visita en Magallanes
Por el momento, los integrantes de Greenpeace Chile se manifiestan contentos por el impacto que ha tenido la llegada del velero. En Punta Arenas ya se ha conformado un grupo de 20 personas que se integrarán a las filas de la organización y Estefanía González espera que sean más con el paso de los días.
“ Hemos creado un equipo de apoyo local en la región y ellos estarán recibiendo a la gente en los barcos abiertos que estaremos haciendo, además del staff chileno y por supuesto, la tripulación”.
El Rainbow Warrior se presentará el 16 y 17 de marzo en Puerto Natales, donde abrirá de 11 a 17 horas a todos los interesados que deseen conocer su historia e interior. Las visitas son guiadas y tienen una duración de 30 a 40 minutos.
El 23 y 24 estará en Punta Arenas para presentarse a la misma hora, en la que será su última parada en esta iniciativa denominada “Salvemos a los mares del fin del mundo”.