Reacciones locales tras aprobación de idea de legislar sobre la reforma previsional

Ayer, en horas de la tarde, se aprobó en la Cámara Baja la idea de legislar en torno a una propuesta de reforma previsional, lo cual generó mucha incertidumbre y complicaciones en el sector del oficialismo, provocando, a su vez, una reacción de gran alivio transitorio al soslayar este paso.

Sin embargo, una vez más las reacciones no tardaron en llegar y es así que el economista Manuel José Correa, introduciendo su análisis en relación a la coyuntura en torno a la discusión por la reforma previsional, comentó que “las aguas están aceleradamente revueltas en el Congreso, con el gobierno buscando incesantemente que la Cámara de Diputados vote favorablemente, la idea de legislar, la reforma de pensiones. De todas maneras, de lograr ese triunfo, la “batalla” quedará pospuesta por el receso estival y continuará en el Senado en marzo. A dos años del término de su mandato, no cabe duda que el Presidente Gabriel Boric se juega, con esta reforma y la reforma tributaria, el todo o nada para salvarse de la irrelevancia histórica de su gobierno”. 

El economista agrego que “ha sido y es necesaria una reforma al sistema de pensiones para que no solo cumpla su función de sistema de ahorro, sino que también de seguridad social reforzando los 3 pilares: solidario, contributivo u obligatorio, y voluntario. Lamentablemente, nos encontramos en una situación crítica debido a la incapacidad de la política de resolver los grandes desafíos del país”.

Correa, entre otros puntos mencionó que “1) Aumentar el monto de la Pensión Garantizada Universal (PGU). Al respecto, en comisión se aprobó su aumento condicionado al aumento de ingresos permanentes o estructurales, no solo en razón del PIB tendencial, sino que también en base a aumentos de recursos mineros, lo cual va en el sentido correcto de amarrar gasto permanente a ingresos permanentes. Por tanto, fortalece el Pilar Solidario. 2) Aumentar la cotización en un 6% con cargo a los empleadores. Aquí surgen diferencias, ya que, en un país con caída en la productividad laboral, nulo crecimiento económico, disminución de la jornada laboral y alza del costo laboral, esta nueva cotización se traduce en un impuesto al trabajo que afectará negativamente a la demanda de trabajo que realizan las empresas por efecto ingreso y sustitución. En definitiva, destruye puestos de trabajo. Además, el 6% no se destina a capitalización individual, si no que crea un fondo solidario administrado por un ente estatal, el Inversor de Pensiones Público y Autónomo (IPPA), que, además, competirá por la captación de los aportes previsionales realizados por los trabajadores, con claras ventajas para dominar el mercado en el largo plazo en desmedro de los inversores privados”. 

Finalmente, el magallánico dijo que “en concreto, el gobierno busca solidaridad sobre la contribución de las personas (Pilar Contributivo que es el más débil). Por tanto, aquí el gobierno comete el error de buscar solidaridad con un impuesto al trabajo en desmedro de las futuras pensiones y se corre el riesgo de concentrar el mercado en el ente público. En consecuencia, ¿aumentamos la contribución? Sí, mientras el 100% vaya a cuenta individual de los trabajadores minimizando los costos del impuesto al trabajo, particularmente en las Pymes”.

Senador Kusanovic

En tanto, el senador Alejandro Kusanovic, hizo hincapié en que “está claro que el sistema de pensiones debe ser modificado y debemos generar cambios a favor de las personas, pero la actual es pésima. El 6% debe ir al trabajo y es parte de su remuneración, es falso que es del empleador, este lo paga por efectos de tener al trabajador y por lo tanto es parte de su sueldo. El 3% solidario es un robo directo al trabajador, un impuesto al trabajo, una burda ‘teoría del Robin Hood’. Aquí el problema de las pensiones hay que dividirlo en dos, 1- Los que van a jubilar a futuro y 2- Los que ya jubilaron”.

El parlamentario, siguió indicando que “para los que van a jubilar a futuro hay que hacer los cambios del sistema que nunca se realizaron en los últimos 35 años para haber ido perfeccionando el sistema:

– Aumentar un 2% anual hasta llegar a un 20%.

 – Cobro de administración una parte fija para cubrir costos de operación y otra variable en función de la Rentabilidad que generen, ya que el 1% del encaje que es de la AFP no es suficiente. 

– Eliminar multifondos que son discriminatorios, se discrimina entre los que tienen información y los que no, y una Ley Social no puede ser discriminatoria, esto genera resentimiento y angustia en las personas sin conocimientos. 

– Si el trabajador pone un 1% o 2% adicional el empleador pone también un 1% o 2%, con un límite máximo de 2% por cada uno.

– Bajar la esperanza de vida y  desarrollar un seguro de longevidad para casos que superen la edad máxima.

En el segundo caso, en los que ya están jubilados o por jubilar se bebe generar un aumento del monto de la Pensión Garantizada Universal (PGU) a través de los ingresos fiscales tradicionales, por vía de los impuestos convencionales”.

El legislador, añadió que “esto último parte primero por lograr reformas que hagan tener una administración eficiente de nuestro Estado y se logre una administración racional de los ingresos públicos, es decir que vienen de los impuestos tradicionales. El sistema de pensiones de Chile no es un mal sistema, y como todo sistema debió haberse ido mejorando”, concluyó.

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