A solo 24 horas de que se cumpla un año desde
que arribó a La Moneda -el 11 de marzo- el Presidente Gabriel Boric
concretó ayer el segundo cambio de gabinete en lo que va de su
administración.
Esta
vez, a diferencia de la primera modificación -cuando el Socialismo
Democrático entró de lleno al comité político-, se apuntó también a un
equilibrio en los cargos de segunda línea, como subsecretarías y
secretarías ministeriales regionales (seremis).
Lo
anterior era una solicitud levantada desde el Socialismo Democrático, y
en especial del PS, quienes insistían en la necesidad de que, junto con
el ajuste de ministros, existiera proporción en dichos cargos,
considerando que Apruebo Dignidad ostentaba más asientos en esa segunda
línea.
Además,
uno de los factores que más pesó en este ajuste ministerial fue la mala
evaluación y el poco conocimiento público que detentaban algunos de los
secretarios de Estado.
La
última encuesta Criteria -publicada el 2 de marzo- reveló que los
ministros y ministras con más de un 60% de conocimiento eran son sólo 4:
Camila Vallejo (Segegob) con un 87%; Giorgio Jackson (Desarrollo Social
y Familia) con 85%; Carolina Tohá (Interior) con 81%; y Mario Marcel
(Hacienda) con 65%.
En contraste, 12 ministros y ministras tenían menos de un 20% de
conocimiento entre la población cuando a los encuestados se les mostró
la foto.
Cambios ministeriales
Uno
de los primeros cambios ministeriales que se conoció fue la
reestructuración completa de Cancillería, donde la ministra Antonia
Urrejola dejó su cargo, además del subsecretario de Relaciones
Internacionales, José Miguel Ahumada. Las gestiones de ambas
exautoridades de Relaciones Exteriores estuvieron marcadas por polémicas
y disputas cruzadas al interior de la Cancillería.
En
un principio desde el gobierno se habían inclinado por el nombre de
Marta Maurás, pero luego de quejas levantadas por círculos de
diplomáticos y cuestionamientos de oposición sobre antiguos tuits sobre
migración su nombre se desestimó. Es por ello que, finalmente, se
designó al diplomático de carrera Alberto van Klaveren, abogado y
exsubsecretario del área durante el primer gobierno de Bachelet.
Los
salidas de ministros se dio principalmente en carteras sectoriales,
algunos de ellos cuya gestión era mal evaluada desde Presidencia y
ostentaban poco conocimiento por parte de la ciudadanía. En Cultura, por
ejemplo, se concretó la salida de Julieta Brodsky (CS), y quien asumió
en su reemplazo fue Jaime de Aguirre, exdirector ejecutivo de Televisión
Nacional.
En
el Ministerio de Obras Públicas (MOP), en tanto, en reemplazo del
exministro Juan Carlos García, se designó a Jéssica López, quien se
desempeñaba como presidenta del BancoEstado, la primera mujer en asumir
ese cargo. En Deporte, ya era casi un hecho la salida de Alexandra
Benado, una de las ministras que menor conocimiento tenía de parte de la
ciudadanía. A esa cartera, finalmente, arribó el exjugador de Colo Colo
Jaime Pizarro, quien ejerció como subsecretario del área durante el
primer gobierno de Michelle Bachelet.
Por
último, en el Ministerio de Ciencias la exministra Silvia Díaz dejó su
cargo y quien la relevó fue Aisén Etcheverry Escudero, exdirectora de la
Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo.
Reacciones
Si
bien desde el oficialismo le entregaron su respaldo al Mandatario,
desde la oposición cuestionaron los movimientos, ya que según indican no
fueron relevantes. Otros sectores en tanto apuntaron a la influencia de
los 30 años de la ex Concertación.
La
diputada Javiera Morales, señaló que “el cambio de gabinete refuerza
equipos, a un año del inicio de gobierno. Se va mejorando la gestión,
para cumplir y avanzar en el programa de gobierno, en seguridad,
pensiones y vivienda. Me gustó muchísimo que el Presidente volviera a
recordarle a cada ministro y ministra su tarea, así se renueva el
compromiso de este gobierno con los chilenos y chilenas”.
Por
su parte, el candidato a consejero constituyente, Ariel Mihovilovic,
también se refirió a este segundo cambio de gabinete: “Espero que los
nuevos ministros y subsecretarios permitan mejorar en algo la gestión
del Gobierno, cuyos problemas se ven incluso en algo tan simple como la
ceremonia de cambio de gabinete. Dicho esto, pareciera ser que el
Presidente se quedó corto en los cambios que hizo: los ajustes debieron
ser más profundos, incluyendo varios otros ministerios cuya gestión
política se encuentra agotada y que requieren de cambios urgentes por el
bienestar de Chile”.
A
su vez, el exgobernador Claudio Flores también se refirió al cambio,
señalando que “me parece que era necesario para enfrentar los nuevos
desafíos en este nuevo escenario. Respecto de los cambios me parece que
este nuevo gabinete quedó más equilibrado, respecto de la paridad de
género y de militantes e independientes, con un promedio de edad de 52
años, un promedio que mezcla experiencia y juventud. Los nuevos
ministros más interesantes son, en mi opinión, el nuevo canciller Van
Klaveren y el nuevo ministro de Deportes Jaime Pizarro, ambos con
desafíos contingentes importantes. Me parece prudente la ratificación
del ministro de Educación, porque el trabajo que ha hecho en su cartera
es muy interesante, al poner en valor la educación pública. Quizá un
cambio en economía y medio ambiente hubiesen sido beneficiosos para la
región, ya que se requiere un esfuerzo del Estado para generar las
condiciones para que la industria del hidrógeno verde se quede en la
región y genere beneficios sociales para los habitantes, esto porque, en
mi opinión, las señales que ha dado el gabinete regional y el Gobierno
Regional no son claras para que esa industria se quede en la región. En
términos generales, espero que este nuevo gabinete del Presidente siga
trabajando por mayor justicia social, la eliminación de los privilegios
de los más poderosos de este país, y la reducción y la evasión
tributaria de los mas ricos”.
El
exdiputado por Magallanes Rodrigo Álvarez señaló que “conozco a varias
personas de las que han sido designadas ministros y me parece que son
buenos nombres, tengo una valoración positiva de ellos y de sus
capacidades. Al mismo tiempo celebro que el gobierno se de cuenta que
tiene que mejorar profundamente la gestión después de un año bastante
negativo en todos los aspectos para el país. Lo que si me parece extraña
es la decisión política, si alguien cree que los problemas políticos
que arrastra muchas dificultades o los problemas de gestión se
solucionan cambiando al ministro de Deporte, a la ministra de Ciencia o
al ministro de Obras Públicas y no haciendo cambios fundamentales en su
equipo político o en su equipo sectorial, me parece que está
profundamente equivocado”.
Finalmente, la exseremi de Bienes Nacionales y candidata a
constituyente, Francisca Rojas, dijo que “se trató de un cambio de
gabinete improvisado, con pocos cambios de fondo. Hubo cambios
sectoriales, pero el
Comité Político sigue igual. Esperaba también la
salida del ministro de Educación, por su falta de gestión, pero seguirá
en su cargo a pesar de todo. El único ministerio que tuvo un cambio
relevante es el de Relaciones Exteriores, después de 1 año de muy mala
gestión y errores continuos”.