En esta época del año, muchas personas comienzan a sufrir los desagradables síntomas de la alergia asociada a la primavera, caracterizados por tos, estornudos, picazón en los ojos y congestión nasal.
En la Región de Magallanes el clima es diferente al resto del país, pero no está lejano a los síntomas que se presentan durante la estación primaveral.
Aunque en rigor la “alergia primaveral” no existe como tal, lo cierto es que en esta estación se agudizan algunos cuadros alérgicos respiratorios. Ello se debe, en gran medida, a que esta época del año trae consigo la polinización.
Las manifestaciones alérgicas tienen distintas formas y orígenes. En primavera, se expresan a través de rinitis alérgica o congestión nasal, estornudos repetidos, conjuntivitis alérgica y asma bronquial.
Los síntomas más recurrentes son obstrucción nasal, aumento de secreción nasal, estornudos, picazón de nariz, paladar o garganta, lagrimeo y sensación de oídos tapados.
Las alergias estacionales, como las de primavera, se manifiestan en esta estación del año y son producidas por pólenes de árboles, malezas y pastos.
Para disminuir la sintomatología, el Círculo de Nutricionistas de Sodexo recomienda algunos hábitos alimenticios que permitirán a los afectados por las alergias primaverales hacer más llevadera está época. La Vitamina C tiene un fuerte poder antihistamínico, es decir, antialérgico, por lo que es recomendable aumentar durante esta época el consumo de frutas que la contengan. Lo mismo la Vitamina B, presente en carnes magras, frutas y vegetales de hojas verdes, las que protegen el sistema respiratorio, por lo que es importante consumirlas a lo menos tres veces a la semana. Por último la Vitamina B5 que tiene efectos antinflamatorios que permiten reducir la congestión, se debe incorporarla habitualmente en la dieta en alimentos como cereales, salmón, legumbres y frutos secos.