Aunque ayer informamos que la Corte Suprema había confirmado un caso de plagio por parte de un grupo de académicos, entre ellos el actual director del INACh, Marcelo Leppe, ayer conocimos que en rigor, lo que hizo la justicia fue rechazar un recurso de protección presentado por los académicos cuestionados en contra de un estudiante de doctorado que acusa plagio en su investigación sobre una nueva especie de dinosaurio en Chile.
Los académicos Marcelo Leppe y Alexander Vargas afirmaron que las acusaciones del estudiante de doctorado Toshiro Jujihara por el supuesto plagio atentaban contra su honra e interpusieron un recurso de protección en su contra por difamación, desprestigio y denostación pública.
Fue este recurso el que fue rechazado por la justicia en dos instancias, la última de ellas la Corte Suprema, el viernes pasado.
Sin embargo, la acusación de plagio sigue abierta en la justicia y por ella el estudiante nipón presentó una querella ante el Ministerio Público, que aún no se resuelve.
Niegan acusaciones
En tanto, ayer, la Red Paleontológica de la Universidad de Chile desmintió en forma tajante las acusaciones, a través de un comunicado que dice lo siguiente:
“A raíz de acusaciones de plagio emanadas mediante redes sociales, difundidas por diversos medios y comunicados públicos, y ante un reciente fallo de la Excma. Corte Suprema, la Red Paleontológica de la Universidad de Chile niega rotundamente la existencia de plagio, e informa lo siguiente:
-El fallo de la Exma. Corte Suprema no se pronuncia bajo ningún respecto sobre la existencia de plagio. Lo que ha hecho es rechazar una acción de protección interpuesta por esta parte ante la Iltma. Corte de Apelaciones de Punta Arenas, frente a una serie de acusaciones realizadas por un excolaborador a través de redes sociales. Los tribunales, en este sentido, estimaron que dichas acusaciones se encontraban dentro del ámbito de su libertad de expresión, por lo que rechazó nuestra acción judicial. Esta parte buscaba fundamentalmente que se eliminaran estas declaraciones difamatorias de redes sociales, por estimarlas vulneratorias de nuestro profesionalismo, honra y dignidad como académicos y científicos”.
-”La publicación cuestionada es resultado de una extensa investigación y riguroso proceso de evaluación de pares, en la cual se han seguido todos los estándares éticos, y se ha validado ante múltiples instancias, todas las cuales fueron debidamente informadas sobre la situación referida al excolaborador. No existe ninguna coincidencia de redacción o apropiación de creación intelectual alguna, por cuanto toda recopilación de información, análisis y documentación utilizadas es propia, o adecuadamente citada desde fuentes de dominio público”.
-”Siguiendo los procedimientos académicos correspondientes, se ha puesto a disposición ante las instancias institucionales toda la información necesaria que permita despejar cualquier manto de duda”.
-”De todas formas, este grupo de investigación está dispuesto a aclarar las acusaciones en un juicio en el que se puedan contrastar de manera exhaustiva las pruebas sobre la supuesta autoría que tendría esta persona respecto del contenido publicado en nuestro trabajo”.
-”Sin perjuicio de lo anterior, nos reservamos el derecho de iniciar acciones legales en contra de quienes mediante acusaciones infundadas afecten la dignidad y honra de los autores de nuestra publicación”.