Ir a dormir en Noche Buena es una verdadera tortura para muchos niños que lo único que desean es probar los regalos que les trajo el Viejito Pascuero.
Es por eso, que desde bien temprano en la mañana los pequeños salen ansiosos a las calles para ver qué tan rápido puede andar su autito nuevo, o cuánto pueden pedalear sin cansarse.
En Punta Arenas fue posible observar a gran cantidad de familias que estaban en esta sintonía. Cascos relucientes que se distinguían a lo lejos y campanillas que se hacían sonar cada cierto rato, anunciaban que nuevamente el regalo navideño por excelencia es la bicicleta.
Sin embargo, también pudo se hizo ver gran cantidad de autos a control remoto, que demuestra que la tecnología sobre ruedas está instalada en los gustos de los pequeños magallánicos.
Afanados con la idea de manejar como lo hacen sus padres, se subían a estos vehículos a escala mientras los más grandes controlaban los movimientos de los modernos regalos.
Aunque la tradición sobre dos ruedas sigue imperando, hubo espacio para los transportes innovadores.
Una familia salió a relucir un nuevo tipo de vehiculo. El denominado “Wave Roller” es una especie de asiento sobre ruedas. Para avanzar, el piloto debe mover sus pies de forma horizontal hacia adelante y atrás, mientras que los frenos están por los lados de la silla.
“Es una forma de hacer que los niños se entusiasmen con la actividad física y que los pasen bien también”, comentó Jorge Alvarado, el ingenioso padre de que encontró este original regalo.