Revelan los secretos de la catarata de sangre que existe en glaciar de la Antártica

Un grupo de científicos lograron resolver uno de los grandes misterios de la Antártica. En este continente en el Glaciar Taylor existen unas cascadas de color rojo sangre. Por muchos años trataron de encontrar cuál era la razón de que tuviera esta peculiar tonalidad hasta que finalmente encontraron la respuesta.

En 1911 el geólogo australiano Griffith Taylor fue el primero en descubrir este fenómeno que inmediatamente llamó su atención. En un inicio la explicación que dieron a su color sangriento era debido a las algas rojas. Sin embargo, después de varios estudios llegaron a la conclusión de que las cataratas tienen este tono debido a la acumulación de óxido de hierro de las agua del propio glaciar que, al mezclarse con el oxígeno de la atmósfera origina el color de sangre. Este caso es único en el mundo.

La razón de este fenómeno único es que en este lugar se encuentra un lago salado de 5 millones de años bajo el hielo. Aquí el agua puede permanecer líquida dentro de los glaciares gracias a la fusión entre hielo y sal que produce un calor constante que permite que no se congele. Los científicos mencionan que cuando el agua de este lago queda en la superficie, un proceso que toma alrededor 1.5 millones de años, el agua salada se oxida al entrar en contacto con el aire. 

Historia
Descubierto por la expedición Discovery (1901-04), pensaron entonces que formaba parte del glaciar Ferrar. El equipo oeste de la expedición Terra Nova (1910-13) descubrió que, de hecho, se trataba de un glaciar independiente. Robert Falcon Scott, el capitán de la expedición, nombró el glaciar en honor de Griffith Taylor, geólogo y líder del equipo oeste.

Es un glaciar de la Antártica, de aproximadamente 54 kilómetros de longitud, que se extiende por la meseta de la Tierra de Victoria hasta la parte oeste del valle Taylor, al norte de los montes Kukri.

Más recientemente, el glaciar Taylor ha formado parte de experimentos y mediciones por parte de investigadores de la Universidad de California y de la Universidad de Texas.

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