Pocos lugares son tan inaccesibles como el Archipiélago Madre de Dios, un sector tan especial del planeta que se hace difícil decidir por cuáles atributos comenzar a describirlo. El equipo de la Fundación Prisma Austral conoce la zona desde hace varios años y sabe que su naturaleza abrumadora merece ser conocida por todos, por ello, entre otras iniciativas para promover la valoración de esta porción de la región, donó al gobierno de la región de Magallanes y de la Antártica Chilena, emblemáticas rocas de caliza para ser dispuestas en las cuatro capitales provinciales de la región, promoviendo el conocimiento local, en el contexto de conmemoración de 500 años de la primera circunnavegación planetaria documentada.
Marcelo Agüero Faridoni, presidente del directorio de la Fundación Prisma Austral, señaló al respecto que “Magallanes es más que pampa hielo y coirón, es también fiordos, canales y archipiélagos. Madre de Dios es un complejo geológico único en el mundo, y regala la oportunidad de mirar al pasado, presente y futuro del planeta desde la investigación pluridisciplinaria”, añadiendo que “En Prisma Austral, inspirados por el poderoso encuentro del viento, corrientes marinas y lluvia -los famosos 50 huracanados en jerga de navegantes- rendimos homenaje a la zona a través de esta donación simbólica, para generar el interés de la comunidad”.
Estas rocas kársticas, es decir, de carbonato cálcico, serán dispuestas en el espacio público regional, y configurarán verdaderos espejos que invitan a reflexionar sobre el conocimiento regional.Las propiedades naturales de este mineral, las convierte además en sensores naturales de erosión, debido a que estas sufren cambios en su superficie frente a las condiciones ambientales, siendo la lluvia su principal factor de cambio.
De esta travesía, participaron profesionales de la Fundación Prisma Austral, el Embajador Alejandro Rogers del Ministerio de Relaciones Exteriores, y José Caldichoury Ríos, actual secretario ejecutivo regional de la Comisión 500 Años, quien se refirió a la recepción del mineral en los siguientes términos “hemos recogido el sentir popular, y queremos contribuir al realce del sentido de valoración local antes que la mera celebración focalizada en el paso de los europeos. Por eso aceptamos esta donación, para acercarnos al sector norte de nuestra región. Al recibir estas rocas, nos hemos comprometido a gestionar la instalación y puesta en valor en las distintas provincias del territorio”.
La faena minera en Guarello, isla que debe su nombre al comandante Manuel Guarello Fitz-Henry, es el lugar de origen de la donación de rocas, las que serán instaladas en las provincias de Última Esperanza (Puerto Natales), Tierra del Fuego (Porvenir), Antártica (Cabo de Hornos) y Magallanes (Punta Arenas).