Tres “calles olvidadas” de Punta Arenas serán pavimentadas luego que se conozcan las ofertas de las empresas constructoras en el marco del llamado a licitación formulado por el Gobierno Regional, a través de la Secretaría Regional Ministerial de Vivienda y Urbanismo.
De acuerdo con el proyecto en licitación, se trata de pavimentar con hormigón de 0,16 centímetros de espesor, un total de 2 mil metros cuadrados que corresponden a los tramos de calle Señoret, entre Bellavista y Briceño.
La primera de esas cuadras “olvidadas” por el progreso urbanístico se ubica en el Barrio San Miguel; la segunda, une el Río de La Mano con el Barrio Sur, donde se ubica el último tramo, al llegar a Briceño, una sentida aspiración de los vecinos de esos sectores que sufren los problemas derivados de la carpeta de rodado de ripio y piedras.
El proceso de licitación del proyecto partió el 15 de septiembre recién pasado y culminará el 18 de octubre próximo, cuando se proceda a la apertura de las ofertas de las constructoras que postulen a la adjudicación de los trabajos.
Una vez abiertas las ofertas, se procederá a su evaluación y después de la respectiva asignación, se dará paso a los trámites de adjudicación e instalación de faenas, previa al inicio de los trabajos.
Estos comprenden la pavimentación de 2 mil 613 metros cuadrados de calzada, con hormigón de 0,16 centímetros de hormigón, con un ancho de siete metros, y de 902 metros cuadrados de veredas, de un ancho de un metro y medio.
También se contempla la construcción de muros de contención, escaleras y accesos universales en las esquinas.
De esta manera, junto con dar respuesta a una sentida aspiración de los vecinos de esos tres tramos de calle Señoret, se protegerán viviendas que están bajo las cotas de la calle, expuestas a anegamientos y se hará un aporte al paisaje urbanístico y se mejorará la calidad de vida de los residentes.
Cabe señalar que el tramo inicial, entre Bellavista y Pérez de Arce presenta una pendiente que, en otoño e invierno la hacen insegura para el tránsito vehicular y, especialmente, para los peatones.
El otro tramo complicado lo presenta la aguda pendiente de calle Señoret entre Capitán Serrano y Latorre, el cual, por décadas, ha sido utilizada por los niños y otros ya crecidos, como un singular tobogán para trineos en los inviernos con nieve.
Era tanto el entusiasmo y el número de participantes en esos deslizamientos, que los mismos vecinos se turnaban en la esquina de Señoret con Serrano y cuando era necesario detenían el paso de los vehículos que se dirigían por Serrano o hacia la Población Río de La Mano o hacia la Avenida España.