La
Asociación de Salmonicultores de Magallanes salió ayer a responder las
últimas críticas que han surgido sobre su presencia en la comuna de Cabo
de Hornos, destacando que el aporte económico que la actividad
representa y los resguardos ambientales tomados por las empresas del
sector.
El
gerente de la asociación, Cristian Kubota, declaró que “como asociación
no podemos responder a nombre de una de las empresas asociadas, pero sí
en términos generales respecto de lo que está pasando hoy con la
salmonicultura local”.
Kubota
agregó que “sabemos que existe un movimiento de una parte de la
comunidad de Puerto Williams, pero creemos que su temor se funda en
problemas suscitados en otras regiones. Hasta ahora, nadie dice, no
queremos salmonicultura en Cabo de Hornos porque se ha deteriorado el
ecosistema de Magallanes. Lo que se dice es, no queremos que ocurra lo
que ha ocurrido en Chiloé. Lo que nosotros le decimos a la comunidad de
Puerto Williams es que la salmonicultura de Magallanes es totalmente
distinta a la de otras regiones. Hay mucho menos concesiones, solo 130,
el 10% de las concesiones del país, versus 90% que hay entre Los Lagos y
Aysén. Además, la industria magallánica se ha desarrollado bajo una
reglamentación mucho más dura que en las otras regiones, justamente para
cuidar el patrimonio medioambiental.
Asimismo,
señaló que “como asociación estamos preocupados de que se esté creando
esta idea de antagonismo entre la industria y una comunidad como es la
de Williams, y que no se generen espacios para el diálogo. Y que esto
sea promovido por activistas que luego se irán del territorio,
dejándonos enemistados. Creemos que la oposición a la industria debe
tener matices y la intención de conversar. Creemos que ahí la autoridad
juega un rol fundamental a la hora de generar certezas y construir
caminos para el diálogo, para el cual siempre estaremos disponibles”.
Biósfera
Consultado por la presencia de esa actividad en una zona considerada
reserva de la biósfera, respondió: “Cuando se habla de Reserva de la
Biósfera, hay que tener claro que se determinan tres zonas muy claras:
el núcleo de conservación; la zona de tapón terrestre y marítimo, que
permite alguna actividades y, por último, la zona más alejada del
núcleo, que son las zonas de transición, que permiten actividades como
la salmonicultura, situación ratificada en la zonificación del borde
costero realizado entre los años 2008 y 2011. Y esta última zona es
donde quedaron las ocho concesiones que hoy existen en la comuna de Cabo
de Hornos (cuatro de ellas en operaciones desde 2012).
-¿Cuántos puestos de trabajo genera la actividad acuícola en Magallanes y en Puerto Williams?
“La
actividad genera más de 3.000 puestos directos y otros 2.000
indirectos, principalmente pymes que entregan servicios de alojamiento,
embarcaciones, transporte terrestre, víveres, mantenciones menores,
entre otros. Estamos trabajando, con las autoridades respectivas, a
nivel multigremial y con asociaciones de pymes y emprendedores, para que
cada vez un mayor número de prestadores de estos servicios sean de la
región. Esto último está pasando con más frecuencia en Magallanes, en
todas las localidades donde opera la industria, por lo que algo similar
debiera ocurrir cuando se inicien las operaciones en Puerto Williams”.
Pedro Escobar.