Una
nueva arista se añadió al ‘caso Asmar’. Una de las víctimas del
incendio en el astillero presentó una querella en contra de los
presuntos responsables por las lesiones que sufrió. La denuncia se añade
a la presentada por los familiares de César Barría Reyes, quien
falleció por sus heridas.
El
querellante, un trabajador de iniciales S.P.Q., relata que el 8 de
febrero estaba en el taller de estructuras de la planta junto a otros
tres trabajadores, un supervisor y un prevencionista de riesgos.
La
misión era limpiar los estanques de una lancha. Según la querella, el
prevencionista “ordenó abrir los tanques de gasolina sin medir
previamente los niveles de gases del lugar no obstante había un fuerte
olor de combustible”.
Para
asear los tanques tenían que sacar antes la gasolina, una tarea que
realizó Barría Reyes con una aspiradora eléctrica. El combustible se
llenaba en unos baldes que eran vaciados por el resto. En medio de la
cadena humana, lo que habría sido un cortocircuito en la aspiradora dio
paso a un estallido.
“La
explosión me envolvió en llamas, como asimismo a todos mis compañeros
ahí presentes, quienes luego huyen de la lancha intentando sacarse
desesperadamente la ropa de trabajo”, describe la víctima en su
querella.
Fue
ingresado al hospital regional con quemaduras en la cara y sus
extremidades. Tuvo que ser intubado y después lo trasladaron al Hospital
de las Fuerzas Armadas, donde logró ser reanimado.
Seis días después lo aeroevacuaron a la Unidad de Cuidados Intensivos
(UCI), donde estuvo casi dos meses. “Presenta evolución grave,
requiriendo full apoyo intensivo”, dice un informe fechado el 11 de
mayo.
El
querellante acusa ser víctima de un cuasidelito de lesiones graves.
“Por parte de la empresa Asmar no hubo ninguna capacitación de la tarea
que debíamos realizar. Tampoco la adecuada supervisión o implementación
de medidas de seguridad”, concluye.