Vicente Karelovic Vrandecic, concejal de Punta Arenas, reelecto para un cuarto período con la primera mayoría local y regional, fue reciente invitado al programa Barómetro, de Pingüino Multimedia, y allí con respuestas cortas demostró ser alegre, irónico, un hombre lleno de anécdotas.
A sus 83 años, Karelovic pasará a ser el concejal más longevo de Chile (Herminio Fernández, de Puerto Natales, tiene 84, pero no se postuló esta vez) y en sus palabras, partió al revés: “Partí del sector bancario, primero; fui diputado, después, y desde hace doce años, soy concejal de Punta Arenas, listo para enfrentar este cuarto período que espero terminar en vida”, dijo.
– ¿Qué sintió cuando supo que había sido reelecto y con la primera mayoría regional y comunal?
“Contento, como un logro de mi larga y azarosa vida. Me emocioné, porque hace poco tiempo falleció Alejandro Fernández, un amigo de toda la vida y su hijo Ramiro Fernández Zanetti, viajó temprano a Punta Arenas, votó por mí y regresó a Santiago y de allí me llamó contando de su viaje y diciendo que así hubiera votado su padre y así lo hizo él”.
– ¿Seguirá fiscalizando como lo ha hecho hasta ahora, considerando que el nuevo alcalde pertenece al mismo sector político suyo?
“Sí, lo seguiré haciendo, de todas maneras. Mi tarea es que no se dilapiden recursos municipales. Y le doy un caso, pero sin identificar al concejal, pero éste se gastó más de 21 millones de pesos en cuatro años, en idas a seminarios, encuentros y otras coas, de las cuales informaba al alcalde mediante un papelito que decía quiénes habían hablado, pero nunca informó otra cosa. Yo, en ese mismo período, gasté un millón 200 mil pesos, en un viaje que hice a Santiago”.
Y recordó que siempre rechazó las solicitudes de sus colegas concejales cuando solicitaron autorización para viajes a distintos puntos del país y del extranjero “y ahora temo que me van a tratar igual si llego a pedir permiso y viáticos para algún viaje y, entonces, me van a hacer una “tapa” así de grande”.
“La razón es la aplicación de una norma de austeridad en el gasto de los recursos municipales”.
– ¿Gastó dinero en su campaña electoral?
“Sí, poco más de 13 mil pesos que fue el valor de la tarjeta que entregó Servel a cuenta de los votos por obtener. La rechacé y es por eso que no me van a devolver ni un solo peso, aunque con la cantidad de votos obtenidos, 2 mil 308, me hubiera correspondido recibir poco más de dos millones de pesos, lo cual le ahorré al Servel, al Fisco”.
– ¿Usted también es parte de un programa de tv?
“Así es, en ITV estoy en ‘Lo Bueno, Lo Malo, Lo Feo’, con mi amigo el periodista Francisco León Ponce, a quien me gustaría ver como parte del equipo de comunicaciones municipales del futuro alcalde Claudio Radonich, pero no voy a interceder por él, esa es una decisión del nuevo alcalde”.
– ¿Por qué cree usted que Boccazzi perdió la elección?
“Porque se rodeó de operadores políticos que lo desprestigiaron y delegó muchas responsabilidades que le competen a la primera autoridad comunal y eso terminó perjudicándolo. Claro que no todo fue malo en su gestión, pero Emilio heredó ‘las cagadas’ del tiempo de (Juan) Morano y de Mimica y al persistir los problemas, eso también influyó en el resultado de la elección. Además, en la pérdida de votos de Boccazzi hubo una deserción masiva de votantes afines a la DC – y conozco a connotados personajes de ese partido que lo hicieron así – que antes votaron por el oficialismo de izquierda y que tampoco confiaban en Ramón Lobos ni en Boccazzi”.
– ¿Los problemas pendientes de solución en Punta Arenas?
“Hay varios, como los rayados, los perros en situación de calle (callejeros, vagos, abandonados”), el robo de vehículos o la licitación de la basura. Allí estaremos para entregar nuestra experiencia a Claudio Radonich y aportar a las soluciones necesarias”.
– ¿Qué espera del nuevo Concejo Municipal?
“Espero que haya más tranquilidad y en eso ayudará la presencia de tres inteligentes, hermosas y simpáticas damas – María Teresa Castañón, Daniela Panicucci y Verónica Aguilar, quienes nos ayudarán a mantener tranquilo el ambiente y el lenguaje. Tenemos buena relación con José Aguilante y compartimos experiencia, pero a los demás concejales no los conozco, excepto al nuevo concejal (Mauricio) Bahamonde que entrará perdiendo plata porque como concejal recibirá, como todos, unos 720 mil pesos mensuales, por cuatro sesiones ordinarias (las extraordinarias no se pagan) y en el cargo que ocupaba en el municipio, ganaba mucho más que eso”.
– ¿Representa a la derecha dura?
“Somos (junto a Óscar Bravo, entre otros) el voto duro y yo no lo oculto. He dicho en la televisión que sigo siendo pinochetista y en el aniversario de Puerto Natales se me acercó el consejero regional comunista Dalivor Eterovic y, me preguntó por qué le daba tan duro a su partido. Yo le dije: ‘Conocí a tu padre, un comunista consecuente y eso no se da hoy’. Y le devolví la pregunta que si se sentían atacados tan duramente por el programa, por qué no retrucaban y me dijo que tenían instrucciones del partido de ni inflarnos, así que le seguimos dando como a bombo en fiesta”.
RUTA AL PARLAMENTO
“Óscar Bravo llegó a mi oficina de gerente del Banco Edwards y me dijo que, en Santiago, me había propuesto como candidato a diputado en las elecciones del año 93 y me negué de plano. Después vinieron los entonces diputados (Pablo) Longueira, (Jaime) Orpis y (Juan Antonio) Coloma y reiteraron el ofrecimiento, en el salón del tercer piso del Hotel Cabo de Hornos, en presencia de mi amigo Juan Antonio Sturiza y acepté. Hablé, después, con mi gerente general, Julio Jaraquemada, quien me instó a rechazar la candidatura, me sugirió que contratara a Sergio Melnick, por 100 mil dólares, para que me hiciera diputado (y de dónde saco esa plata, le dije), pero al fin cedió y me ofreció la indemnización correspondiente con la condición de que, si no era electo, no volvería a trabajar en el sector bancario de Punta Arenas, nunca más. Me sentí coartado y fui a hablar con Isaac Ergas, a quien le conté todo. Por la tarde, todo quedó solucionado, liberado de la prohibición y con los vale vista de lo que me correspondía en las manos y me dediqué a la campaña que me llevó a la Cámara de Diputados”.
– ¿Echaba de menos el banco?
“Desde las ventanas de la oficina de campaña, ubicada en calle Pedro Montt, se veía la parte posterior del edifico del banco. A veces me recriminaba, cuando estaba solo y miraba la oficina que tenía ahora, pero al salir a la calle y al recorrer la región, sentir el cariño de la gente y, finalmente, ser electo como representante de Magallanes, me hizo feliz”.
– ¿Cómo fue su carrera en los bancos?
“Yo era un jefecillo de sección, en el Banco Yugoeslavo de Punta Arenas (había partido muy joven cobrando letras), pero atendía bien a los clientes y a las clientas de la institución. Y una noche, coincidieron en la casa de don Nicolás Simunovic, en Santiago, el dueño de casa; mi primo (ya fallecido, Stanko Karelovic), el general Sergio Miqueles y el doctor Etchebarne y sus respectivas esposas. Y don Nicolás se declaró aproblemado porque andaba en la búsqueda de un gerente para su banco y fueron las señoras las que destacaron a Vicente Karelovic, me dejaron muy bien parado por la atención que recibían de mí y ayudaron a que don Nicolás solucionara su problema. Me llamaron, me enviaron a capacitarme en el Banco Sudamericano y conocí todas las secciones de la entidad, una de las más importantes de su tiempo. Un día almorzaba con los porteros; otro, con loa jefes de sección; otro con los subgerentes y otro, con los directores del banco y así aprendí lo que después me permitió desempeñarme exitosamente en mi región”.
RELACIÓN CON PIÑERA
“Ahora estamos reconciliados, porque estuve un tiempo lejos de él, porque lo traté mal delante de varios parlamentarios cuando se produjo el incidente que dañó a Evelyn Matthei, en Megavisión, ya que con “La Gringa” somos bastante amigos. Eso pesó cuando mi nombre se dio para gobernador de Magallanes y porque, además, sostuve diferencias con Carlos Larraín. Pero ahora estamos reconciliados con Piñera y fue desde que vino a Punta Arenas y pudimos conversar tranquilos. Pero no fui nombrado gobernador de Magallanes”.
– ¿Qué recuerdos tiene de su labor parlamentaria?
“Fui el primer parlamentario del sector de centro derecha elegido democráticamente en 50 años y establecí buenas relaciones con muchas personas del ámbito político y fuera de él. Podría haber hecho más por Magallanes, pero yo era un novato en alta política y esa labor quedó inconclusa porque cometí la estupidez de querer ser senador, compitiendo por el cupo con Sergio Fernández, “regalón de Tata” y perdí. Permanecí fuera de lo político hasta que mi fallecido amigo Carlos González Yacksic me convenció de que postulara a concejal, mientras estábamos en un funeral. Consulté con mi gran amigo Gerardo Álvarez Rodríguez, el abogado, y al otro día, ya era candidato y fui electo, permaneciendo en el cargo hasta ahora”.
– ¿Su futuro?
“Espero terminar con vida el período para el cual me eligieron, el cuarto, y seguir sirviendo a mi ciudad y a sus habitantes; fiscalizando el quehacer municipal y disfrutar de mi familia”.