La liberación de los datos de 14 mil tarjetas de crédito del sistema financiero chileno por parte de un grupo de supuestos hackers, ha causado gran preocupación en la comunidad.
Si bien las primeras informaciones hablaban de que se trataba
de cuentas asociadas a un banco en particular, con el pasar de las
horas se determinó que la filtración fue sobre el sistema y no sobre una
entidad en particular.
La
Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras señaló a Diario
El Pingüino que aún no existe información oficial segregada por
regiones, sin embargo, se trata de un problema global de seguridad del
sistema, que afecta a personas que realizan transacciones por internet.
Ahí, no hay distinción geográfica o económica.
Los
datos filtrados son números de tarjeta, nombres de titulares de las
mismas, sus respectivos códigos de seguridad y datos adicionales para
confirmar la autenticidad del usuario.
Al
respecto, conversamos con Walter Montenegro, gerente de ciberseguridad
de Cisco, proveedor de soluciones de red, quien nos señaló que
“Magallanes no es una excepción, porque en el mundo de la
digitalización que vivimos hoy día, no importa donde esté, igual queda
expuesto a los riesgos que pueden estar en cualquier parte. No es algo
geográfico directamente, sino que es algo más de sistemas globales”,
aclaró de entrada.
El
experto agregó que las filtraciones vienen desde sistemas que almacenan
información y que no son seguros. “Esos sitios no están almacenando
bien ese número de tarjetas o la manera que se accede a los sitios no es segura, ni la más adecuada”.
Según
Montenegro, el problema radica en la normalización, en el uso de este
tipo de tecnología y al poco resguardo que tenemos como usuarios del
sistema, a partir del acceso a tecnología y al aumento en el pago de
servicios a través de la red.
“Con el tiempo nosotros como usuarios
hemos perdido el temor, nos hemos relajado tal vez un poco más en
entregar datos por internet y eso lleva a que si las empresas que están
haciendo resguardo de los datos confidenciales de nosotros como usuarios
no tienen las medidas de seguridad adecuadas, pueden ocurrir cosas como
las que están ocurriendo ahora, donde quedan expuestos datos sensibles y
críticos de los ciudadanos”.
Cabe
destacar que no se trata de un problema de todas las tarjetas de
crédito existentes en el sistema, que tampoco se pueden cuantificar con
exactitud, dado que todos los días se emiten nuevas tarjetas. De todas
maneras, muchos bancos de manera preventiva optaron por bloquear las
tarjetas de cada entidad que salieron en los listados de clientes
afectados, por seguridad de las instituciones.
Finalmente, el asesor tecnológico aconsejó a los usuarios “tener
cuidado en los sitios donde entregamos nuestros números de tarjeta de
crédito o de datos confidenciales y el otro consejo tiene que ver con
que tampoco salgamos a cambiar de clave, ni mucho menos, porque la
verdad no va por ahí el problema. El que tiene la tarjeta de crédito con sus números, puede comprar sin una clave”.
Cabe
señalar que en caso de existir seguros bancarios comprometidos, los
usuarios deben hacerlos valer en cada una de las instituciones
bancarias.
@PabloFortin