El tribunal acogió la solicitud de la defensa de un imputado de sobreseer la causa, esto luego que los hechos por los que fue acusado ocurrieron mientras cumplía una condena en la cárcel de Punta Arenas.
Según lo señalado por el abogado defensor Pablo Santander, esto demuestra la falta de rigurosidad en los procedimientos. “El pasado 5 de septiembre se verificó una audiencia de procedimiento simplificado respecto de un imputado, don Carlos Hernández Díaz, a quien se la acusaba por hechos supuestamente acaecidos el año pasado y delito por el cual se le estaba solicitando sanciones de 540 días de cárcel. Bajo esa perspectiva el propio imputado manifestó espontáneamente que a esa fecha se encontraba en privado de libertad, lo cual fue corroborado por Gendarmería”.
El defensor agregó que quedó en evidencia que “dentro de esta investigación hubo reconocimientos fotográficos, diligencias policiales que son evidentemente erróneas, por lo tanto hay una comprobación que el reconocimiento fotográfico puede tener estos errores y nos cabe la duda entonces en qué otros casos la persona ha estado privada de libertad por reconocimientos fotográficos errados. Esta es una parte del sistema que ha quedado en evidencia de que hay que tener mayor cuidado”.
Santander agregó que esta causa por lo menos a Carlos Hernández Díaz concluyó con su sobreseimiento definitivo. “La causa en relación a las demás personas continúa, pero para mi representado fue sobreseída definitivamente por ser evidentemente inocente”.
Acusación
De acuerdo al requerimiento del Ministerio Público, los hechos se registraron el día 1 de octubre de 2015, alrededor de las 21.20 horas, en circunstancias que la víctima P.A.S. llegaba a su local comercial en compañía de su empleada S.D.A., ubicado en Avenida circunvalación Ramón Cañas Montalva, instantes en que se percata que los requeridos Carlos Humberto Hernández Díaz y Alejandro Esteban Hernández Díaz se encontraban apilando unos ladrillos, sacándolos desde un costado que estaba en el interior de un terreno de propiedad de la víctima, quien les solicitó a deponer su actitud, no obstante y sin mediar provocación alguna, los requeridos comienzan a insultar a la víctima y a su acompañante, para acto seguido abalanzarse sobre la victima agrediéndolo con diversos golpes de pies y puño, cayendo al victima al suelo, posteriormente la victima logra ponerse en pie, pero los requeridos golpean a la víctima con unos ladrillos en la cabeza, cayendo este nuevamente al suelo quedando inconsciente por un instante.
En ese momento llega un amigo de la víctima quien al ver estaba siendo agredido por los requeridos interviene en su defensa, razón por la cual y de igual forma es agredido por los requeridos con golpes de puño a la altura del rostro.
A raíz de lo anterior, la victima resultó con diversas lesiones, al igual que su amigo que intentó defenderlo. Con estos antecedentes la Fiscalía pedía una pena de 540 días de presidio para los imputados por el delito de lesiones menos graves, de la cual Carlos Hernández Díaz zafó tras comprobarse su inocencia.