El intendente Jorge Flies dio a conocer ayer algunos antecedentes del
plan de contingencia que el Ejecutivo está preparando para enfrentar un posible
e indeseado paro del Servicio Nacional del Aduanas.
“Se están tomando todas las medidas de resguardo en cada una de las
gobernaciones, para definir tres pasos muy importantes”.
Estos son, según detalló, que el paro permita cierta diferenciación de
las personas que cruzan la frontera; segundo, instruir a la población a
restringir sus viajes, a menos que sea estrictamente necesario tener esa
salida y
tercero, “mantener el compromiso de la vía marítima de mantener una
capacidad muy alta del transbordador que es por donde llegan nuestras
principales vías de alimentación”, manifestó la autoridad regional.
Argentina
Sin embargo, junto con la situación de la población, Flies manifestó
que el problema tiene una derivada internacional que puede resultar, igualmente
delicada. “La situación más compleja que tenemos es el abastecimiento de lado
argentino de Tierra del Fuego que son los mayores usuarios de este sistema de
transporte, a través de nuestros pasos fronterizos y que van a estar más
complicados”.
Negociaciones
Mientras tanto, las negociaciones continúan en Santiago y se mantienen
alertas, los funcionarios de todos los servicios de Aduanas del país. “Hasta el
momento nos han informado desde la Dirección nacional de aduanas, en
conversaciones formales e informales”, expresó.
Demandas
Las demandas de los trabajadores son el envío de un proyecto de ley
que permita aumentar en 600 plazas la dotación de personal de este servicio en
un plazo de, al menos tres años, tal y como había sido comprometido por escrito
por el Ministerio de Hacienda en dos ocasiones, el año pasado y a comienzos de
este año.
Así lo explicó el presidente regional de la Asociación de Funcionarios
del Servicio de Aduanas, Jorge Restovic. “Nosotros tenemos toda la voluntad de
dialogar, pero no puede ser que si se nos prometió algo por escrito el año
pasado y éste, ahora ese proyecto nos encontremos con que ni siquiera existe el
borrador”, manifestó el dirigente quien hizo ver que la insuficiente dotación
de personal en las distintas reparticiones de Aduanas del país está trayendo no
sólo problemas de agotamiento, estrés y sobrecarga laboral excesiva entre el
personal, sino que también ha alargado en exceso la tramitación de todo el
proceso de ingreso al país, como lo atestiguan las colas de hasta siete horas
que enfrentan camioneros y transportistas argentinos en los pasos de la zona
central. “Si a eso sumamos las licencias y la cantidad enorme de tareas que se
nos han asignado en forma adicional, todo ello configura un cuadro de
vulnerabilidad del sistema que no se puede seguir manteniendo”, expresó.
Control total
El dirigente manifestó, sin embargo, que de producirse una
movilización no se verían afectados los vuelos o viajes de los particulares,
sino que exclusivamente el transporte de carga que opera a través de los
múltiples puestos de control de Aduanas.
Estos incluyen en Magallanes, seis pasos fronterizos, los muelles Prat
y Mardones, el Aeropuerto Presidente Carlos Ibáñez del Campo e, incluso, Zona
Franca.