El Tribunal de Cuentas de la Contraloría General de la República,
absolvió de la demanda al ex alcalde de
Punta Arenas, del reparo formulado por la internación de los buses amarillos
para ser destinados al transporte escolar de la Corporación Municipal,
estimando que no existió perjuicios para el municipio local. En tanto,
determinó que todos los gastos de transporte y mantenimiento correspondieron al
valor de compra.
No obstante, ese tribunal
estima que le asiste responsabilidad administrativa a Mimica, por no haber ejercido el debido control y
velar por el principio de legalidad, pues se trató de una importación no
autorizada por la ley, bajo franquicia tributaria.
Consultado el abogado de la defensa, Hermes Hein, manifestó que no
apelaría, pues tratándose de un ex alcalde
no existe responsabilidad
administrativa para hacer efectiva, además se acreditó que no existió perjuicio
alguno para el municipio. “Muy por el contrario, a pesar de los vicios de
procedimiento detectados se prestó un servicio valioso para la comunidad que
ojalá pueda continuar, haciéndose las internaciones de buses comprometidas para este período
edilicio conforme a la ley”, dijo Hein.
El informe en relación al ex administrador municipal, Mauricio Torres
Barría, señala que se estableció que su
desempeño funcionario fue negligente, al no
cumplir sus obligaciones y objetar el pago aplicando las normas legales
que debía observar, desestimándose que haya concurrido una diferencia injustificada
en el servicio de transporte marítimo. Todo, sin perjuicio que se haya
vulnerado la normativa aduanera y tributaria.
En lo concerniente a la responsabilidad del jefe de control, Luis
Díaz y la funcionaria María Elena Gallardo, se estimó que no
correspondía sanción alguna, pues ya habían sido objeto de sanción
administrativa con multa de 20% de sus remuneraciones.
Con esta sentencia termina el
capítulo de impugnaciones y recriminaciones realizadas contra Mimica, y los
funcionarios municipales que intervinieron en la importación de los Buses
Amarillos.