A esa altura de la noche, pasadas las 21:00 horas del domingo, frente a la Gobernación Regional, en la Plaza Muñoz Gamero, la lluvia no daba tregua. Jorge Flíes dirá después, de cara a medio centenar de simpatizantes, entre autoridades, militantes de las coaliciones que lo apoyaron, trabajadores de la institución que encabezó y que encabezará, en fin, vecinos de Magallanes; dirá con la voz rasgada (en excepcionales ocasiones varía ese tono conciliador tan característico suyo), con el micrófono en la mano, con banderas con su apellido decorando el paisaje, entre las del Partido Comunista y las del Partido Socialista, flameando pese a lo mojadas, que esa lluvia “como digo, ¡es una bendición!”.
Era alegría esa que se le veía. Aunque es del todo razonable que en la tarde no era tanto ese sentir: obtuvo un 42,04% (31.699 votos), le siguió Alejandro Riquelme, con 23,62% (17.807). Luego, Daniela Arecheta, con 19,73% (14.875 votos), José “Pepe” Barría y su 8,52% (6.425 votos) y, finalmente, Ramón Vargas con 6,09% (4.591 votos). En perspectiva, si solo la derecha se hubiese unido (Riquelme iba por los Republicanos, Arecheta por Evópoli y Barría independiente con pasado UDI), habrían obtenido 39.107 votos. Es decir, juntos hubieran superado por 7.438 votos al gobernador electo. En perspectiva electoral, un pelo.
Pero volvamos a la celebración.
Entre todos los abrazos que recibía Flies estaba la doctora Paola Amaro, su esposa, madre de sus hijas. Había en ella una sonrisa imposible de ocultar por esta misma situación. Veía al gobernador recibir a la prensa con sus luces y micrófonos y estaba agradecida de ese cariño, aunque cuando se le preguntó cómo vivió el conteo, dijo satisfecha: “Bien, en casa, tranquilos, con la familia. Lo mejor fue que nuestras hijas viajaron a votar y a acompañarnos, así que estábamos todos”.
Frente a los micrófonos, Flies agradeció al Partido Radical (el principal financista de su campaña), al Partido Socialista, al Frente Amplio, a la Democracia Cristiana, al Partido Por la Democracia, al Partido Comunista, todos los que “estuvieron permanentemente con nosotros, pero sobre todo, a la comunidad transversalmente”. Hubo también un alivio, para él y para los magallánicos, “porque no vamos a tener que ir a votar de nuevo en noviembre”.
Saludo republicano
Cruzó ese muro de medios y se topó con su principal rival, el consejero regional Alejandro Riquelme. Unas saludo de manos, un abrazo republicano y una explicación del gesto que el candidato derrotado dio después a El Pingüino: “Lo cortés no quita lo valiente. Jorge Flies es un justo ganador, con más del 40% de los votos. Estuvimos muy cerca de llevarlo a segunda vuelta pero, lamentablemente, la derecha, como siempre, por gustitos personales, va dividida y no puede enfrentar a la izquierda en forma unida. Esperemos que eso no se vuelva a dar y que la derecha pueda afrontar este tipo de desafíos donde, al parecer, no ha estado a la altura hasta la fecha para poder ganar un Gobierno Regional, poder mejorarle la vida a la región. Hoy es el día de Jorge Flies, es un justo ganador”.
Y ya en ese escenario improvisado, con la lluvia arreciando, destacó que “soy el primer gobernador electo dos veces en primera vuelta y eso lo ha hecho el pueblo de Magallanes y la Antártica Chilena”; que eso ha sido por “nuestras manos limpias y el trabajo es lo que nos ha reflejado en toda la vida”; y llamó a los vecinos: “Nos podemos retirar tranquilos a las casas porque hay un trabajo por delante que hacer, un trabajo serio, con un precioso futuro. Pero un futuro donde adultos mayores todavía la están pasando mal, donde hay sectores periurbanos que no tienen agua, luz, electricidad, que tenemos que llegar allá; donde hay comunas rurales que tenemos que llegar con mucha fuerza; hacer una descentralización también en Magallanes, mirando nuestra Última Esperanza; Tierra del Fuego; la provincia Antártica y cada comuna rural. El esfuerzo que tenemos que hacer es gigante y tal como dije hace poco más de tres años: sabremos llegar en las urgencias y emergencias, donde falte una canasta, una leña, el agua, vamos a llegar como Gobierno Regional. Y también vamos a ser capaces de avanzar con nuestras familias en lo importante: sus viviendas, educación, transporte digno y construir ciudad digna”.
Desafíos
Repasó también el avance del edificio Consistorial con centro cívico, un nuevo Puerto Natales, o mejores condiciones para Puerto Williams, “y transformar a Punta Arenas no solo en un discurso como ciudada antártica, sino en una realidad como una ciudad que es centro en Chile del turismo y paso obligado en nuestra proyección soberada de la Antártica”: “Con todos tenemos que construir un Magallanes para todos”.
Hubo también un adelanto de la gestión nueva: “Vamos a pedir que los parques nacionales estén bajo nuestra administración; vamos a pedir mejores condiciones en nuestras leyes de excepción, que lleguen al precio de la gente, que si somos una región con energía, esa energía sea más barata para nuestra gente. Eso necesitamos y nos vamos a comprometer que así sea”.
“Vámonos tranquilos, porque hoy hemos triunfado y mañana queda mucho trabajo”, cerró. Y los “fliistas”, empapados de alegría y de lluvia, se fueron a sus casas.