Con un clima digno de la capital magallánica arribó ayer a Punta Arenas el crucero internacional Zaandam de la empresa holandesa Hollan America Line, con 1.319 pasajeros a bordo y más de 600 tripulantes, en su segundo arribo a la ciudad luego de que inaugurara la temporada de naves internacionales el pasado 2 de noviembre.
Desde muy temprano, se pudo observar a gran cantidad de visitantes recorriendo las principales calles y atractivos turísticos.
La Plaza de Armas Benjamín Muñoz Gamero fue el gran centro neurálgico que congregó a cientos de visitantes, atraídos por un inusual y colorido espectáculo folclórico.
No solo los pasajeros del Zaandam fueron los favorecidos con el recibimiento y el clima, otros tantos visitantes nacionales provenientes de diferentes puntos del país, y tras recorrer varios cientos de kilómetros en bus, aprovecharon de recorrer en tiempo record los principales monumentos y puntos de atracción.
En la terminal de pasajeros de la Empresa Portuaria Austral (EPA), Francisco Ruiz, asesor de turismo de la Municipalidad de Punta Arenas indicó que “aproximadamente un 30 o 40 por ciento del total de pasajeros que viaja a bordo del Zaandam baja a tierra. La mayoría de ellos busca información sobre city tours, locales, guías o mapas y cambio de moneda”, señaló el funcionario.
Contraste
Por el contrario, a sólo algunos metros de la oficina de turismo, el panorama era muy diferente.
El centro artesanal, junto al Mercado Municipal permanecía desierto.
A diferencia de lo que se vivía a esa misma hora en la plaza de armas, el compromiso de potenciar el polémico centro de los artesanos se desvanecía ante los ojos de los locatarios, molestos y resignados.