Los
pocos puntarenenses que se levantaron temprano en plena Navidad se
encontraron ayer con una hermosa postal. Además de la belleza y
majestuosidad del Estrecho de Magallanes había un enorme crucero a sólo
metros de la capital magallánica. Era el Emerald Princess, que llegó a
eso de las 07 horas de la madrugada.
Pero
los turistas al desembarcar se encontraron con una ciudad con calles
vacías debido al feriado irrenunciable. Los locales comerciales cerrados
obligaron a los extranjeros a limitarse a recorrer los alrededores, por
lo que algunos expresaron su descontento ante la situación, ya que no
pudieron conocer mejor la ciudad. Sin embargo eso no fue problema para
los turistas, quienes destacaron la belleza de Punta Arenas: “Es hermosa
la ciudad, es bonito ver la ciudad vacía, pero sin duda hubiese sido
mejor venir un día donde la calles estén repletas de personas y esté
todo abierto, pero es un detalle, me siento afortunado de poder estar
aquí”, comentó Jamie Baker
Miles de turistas visitaron la Plaza de Armas, algunas iglesias, museos, el cementerio municipal, entre otros.
Destacaron
la limpieza de la ciudad y el buen cuidado de sus áreas verdes: “Me
gustó la ciudad, esta es probablemente la mejor ciudad que hemos visto.
Es un poco más limpia que las demás y no hay muchos grafitis,
encontramos lugares muy lindos, los museos muy bien cuidados, y con
buena ubicación”, manifestó Rose Marie Monet quien junto a su esposo
embarcaron el crucero en Oregon, Estados Unidos.
Por
su parte, Judy Vancibe, también de Estados Unidos, destacó la
experiencia: “La ciudad es muy bonita y el clima es muy parecido al de
Alaska. Es la única ciudad en Chile que he visto hasta ahora y me parece
muy hermosa”.
Para
la inglesa Teppy Rouke lo más destacable fue el clima, ya que había una
temperatura ideal para recorrer la ciudad: “Estoy sorprendida con el
color del cielo, es muy azul, muy claro. No se ve eso en todas partes.
Tampoco se ve el clima que hay, es muy lindo”.
A
pesar de las bellezas que ofrece la zona, los turistas debieron pasar
la Navidad lejos de sus familias y respectivos países. A lo que
comentaron que los encargados del crucero hicieron lo posible por
plasmar el ambiente navideño y hacer que sus huéspedes se sientan
cómodos: “Los del crucero hicieron un esfuerzo muy valioso para hacerlo
sentir como Navidad, muchas decoraciones y música navideñas, hasta
hicieron una cena, pero no es como estar con tu familia. Así que nos
perdimos la Navidad tradicional que tenemos, porque los extrañamos”,
señaló Lee Emerit de Columbia Británica en Canadá.
Para
Isabel Sánchez de Argentina fue muy distinto pasar la Navidad en un
crucero, debido a las distintas tradiciones “Para los argentinos fue
diferente pasar Navidad en un crucero, pero aprendimos otras formas de
festejar la Navidad. Nosotros pasamos las 12 juntos y el resto no,
recién hoy festejan”, dijo.
Lo
mismo ocurrió con la mexicana Diana de la Garza quien comento que
también fue una festividad diferente: “Fue lindo, pero es más lindo
cuando lo pasas en casa, en familia cocinando todos juntos”.