La toma de la Universidad de Magallanes (UMAG) parece haber llegado a su punto de máxima tensión a la 0.00 hora de hoy, cuando se cumplía el plazo fijado por la Junta Directiva para cerrar el primer semestre académico si los alumnos movilizados no devolvían las dependencias ocupadas desde hace más de un mes.
Ante la negativa de los estudiantes, el rector Juan Oyarzo y su equipo directivo les pidieron “respetar los procesos democráticos, deponiendo una toma que es expresión opuesta al espíritu de entendimiento con que hemos demostrado gran compromiso. De lo contrario, con la anuencia de la Junta Directiva, se aplicará el cierre del primer semestre del año académico 2016, y se tomarán las medidas tendientes a la normalización de las actividades en la Universidad de Magallanes”.
De continuar la movilización, explicó Oyarzo, “se ponen en riesgo beneficios tan importantes como la entrega correspondiente al mes de agosto de las tarjetas de alimentación Junaeb-BAES (Beca de Alimentación de Educación Superior) y la entrega parcial de informes al Ministerio de Educación respecto de las suspensiones de estudios (postergaciones y retiros temporales) de estudiantes con Gratuidad, Becas de Arancel y Fondo Solidario de Crédito Universitario (FSCU)”. Agregó que “si no se depone la toma cerramos el semestre y comenzamos a poner las notas. Con esto se verán perjudicados muchos estudiantes, cuestión que no quisiéramos que ocurra. Mañana (hoy) tenemos una reunión con ellos y les informaremos de qué se trata el tema, cuáles son los riesgos en que se incurre. Los escucharemos y si entregan los edificios podemos considerar una reprogramación del semestre. De lo contrario, ingresamos las notas al sistema y ya no se puede hacer nada”.
En tanto, la presidenta de la FEUM, Pamela Contreras, dijo que “esperamos poder anular esta medida de cierre del semestre con las propuestas de baja de la movilización y de la toma que llevaremos a la reunión y llegar a un buen acuerdo que sea beneficioso para ambas partes”.