Por séptimo año consecutivo, el Consejo para la Transparencia (CPLT) analizó el desempeño de las universidades estatales en relación con la transparencia activa, que corresponde a toda aquella información que por ley los planteles deben hacer pública a través de sus sitios web.
Esta fiscalización se realizó a 18 casas de estudios superiores, entre las que se cuentan las recientemente creadas universidades de Aysén y de O’Higgins.
El puntaje promedio de cumplimiento para todos estos planteles es de un 80,09%. Este resultado es un 0,18% menos del puntaje observado en 2015, donde las universidades obtuvieron un registro promedio de 80,28%.
Este ranking es liderado por la Universidad de Magallanes (UMAG), que obtuvo un puntaje de 98,69%. La siguen la Universidad de Playa Ancha y la Universidad de Los Lagos, con 96,51% y 94,20%, respectivamente.
La UMAG el año pasado, tuvo una puntuación de 89,38%, teniendo un alza de un 9,31%.
El rector de la Universidad de Magallanes, Juan Oyarzo, explicó que “lo que está mencionado es el deber que tienen las instituciones públicas de transparentar todas las actividades que se realizan y tener casi un ciento por ciento significa que todo lo que nosotros hacemos está publicado de acuerdo con la exigencia que nos hace el ministerio en ese sentido”.
Añadió que “para nosotros es un logro importante tener ese patrón de transparencia con un visto bueno. Eso nos posiciona bien”.
Agregó que “ellos tienen una serie de parámetros que uno debe ir cumpliendo, igual que cuando uno realiza un trabajo, que le dicen ‘mire, usted tiene que mejorar tal y tal cosa’. Nosotros nos enmarcamos en esas posiciones. Es como un plan estratégico, vamos mejorando las imperfecciones que nos van colocando ellos mismos, eso es lo que nosotros hacemos”.
Oyarzo añadió que “siempre tenemos que seguir manteniendo esos parámetros, podemos dejar algo de repente olvidado y nos pueden castigar. Por esa razón hay que estar en forma permanente con todos los parámetros que nos solicitan”.
Evaluación
En relación con la usabilidad de los sitios web, las 18 universidades fiscalizadas lograron un puntaje promedio de 82,16%. Esta evaluación tiene relación con la facilidad que tienen los usuarios para localizar y utilizar la información contenida en cada uno de los portales.
Asimismo, y a nivel general, dentro de los incumplimientos más observados dentro de la fiscalización, se descubrió, por ejemplo, la existencia de datos desactualizados en torno al personal de la universidad y sus remuneraciones; falta de información de los llamados “actos sobre terceros” y el detalle de los subsidios y beneficios a los que pueden acceder los estudiantes.