Una luz para el navegante antes de ingresar al continente blanco

En medio de bosques enanos de canelo, coigüe, ñirre y una infinidad de especies de musgos y diferentes tipos de aves como caranchos, albatros, petreles e incluso cóndores, vive el sargento Luarte junto a su esposa Pamela Tranamil, su hija Sofía de 13 años y Gael de 6 años, cuya escolaridad la efectúan mediante exámenes libres en base a los temarios dispuestos por el Ministerio de Educación.

Ambos tienen horarios flexibles y ritmos de estudio diferentes. El rol de Pamela es fundamental para guiarlos en este proceso educativo a distancia y, en el caso del hijo más pequeño, en enseñarle a leer y escribir.
Para la familia Luarte-Tranamil éste ha sido uno de los aspectos más valorados por ellos, el hecho de estar presente en la crianza y desarrollo de sus hijos.

Esta familia vive  en una zona muy alejada de la población, en uno de los puntos más estratégicos del país. Un lugar de imponente y rocoso paisaje, donde los vientos pueden alcanzar incluso los 250 kilómetros por hora.
Son ellos quienes cuentan que en un mismo día se pueden observar distintos fenómenos meteorológicos, como, lluvia, granizos, nevazones, niebla y pasar a estar soleado.

Por algo, es considerado por muchos navegantes el Everest del extremo sur, un punto que buscando en el mapa se encuentra a 12 horas de navegación desde Puerto Williams y más de 30 horas hasta la ciudad de Punta Arenas, al sur del Estrecho de Magallanes y del Canal Beagle, donde convergen las aguas del Océano Atlántico y del Océano Pacifico.

Ahí es donde el sargento Luarte tiene la misión de resguardar la navegación de quienes transitan por el Mar de Drake cruzando desde un océano a otro. Para ser más descriptivos, es la puerta de entrada hacia el territorio chileno Antártico.

La experiencia
Vivir una experiencia diferente al que se desarrolla habitualmente como infante de marina, trabajar en cercanía con su grupo familiar y compartir la alegría de compatriotas y extranjeros que van de visita a la isla son las principales motivaciones del sargento 1°IM José Luis Luarte (39 años) para desempeñarse como alcalde de mar en Cabo de Hornos durante el periodo de 2023 y 2024.

El imponente faro se encuentra ubicado en el sector conocido como Punta Espolón, tiene 11 metros de altura y se encuentra a 57 metros sobre el nivel del mar, emitiendo un destello de luz blanca cada cinco segundos. La alcaldía, posicionada en el sector este de la Isla Cabo de Hornos, está compuesta por un embarcadero en una pequeña playa rocosa, un helipuerto y una serie de monumentos, dentro de los cuales el más importante es el monumento al Albatros. Existe también una capilla y un asta donde se iza la bandera chilena.

Ahí, en uno de los lugares más alejados del continente, la Armada de Chile se mantiene presente sin interrupción.

El sargento cuenta que la  Alcaldía de Mar de Cabo de Hornos cumple día y noche la misión que le encomienda el Estado de Chile, como la seguridad e intereses marítimos del país, de acuerdo con las áreas de responsabilidad establecidas y considerando las normativas nacionales e internacionales destinadas a dar seguridad a la navegación, proteger la vida humana en el mar, preservar el medio ambiente acuático y sus recursos naturales marinos, entre otras acciones pertinentes.

Las funciones principales que ejerce la autoridad martítima son diversas: controlar el tráfico marítimo, salvaguardar la vida humana en el mar, monitorear las condiciones meteorológicas, ejercer soberanía y durante el periodo estival recibir a distintos turistas de todo el mundo que llegan en cruceros, veleros o yates para visitar este fin del mundo.

Las jornadas -agrega- no tienen horario y los fines de semana no se distinguen para nada, puesto que las tareas realizadas por un alcalde de mar no se detienen.

En los más de 300 días que lleva transbordando en Isla Cabo de Hornos y en paralelo a sus tareas como alcalde de mar, el sargento Luarte ha realizado diversas remodelaciones a la alcaldía, como la confección de un mirador que fue construido desde cero, la limpieza de los acrílicos del faro, la reparación de la pared de la capilla junto con otras falencias estructurales que se han presentando con el paso del tiempo y las extremas condiciones del lugar.

“Estamos mostrando Chile al mundo y creo que debe estar todo muy bien presentado. Junto a mi esposa hemos realizado la mantención y confección de distintas áreas del lugar para que los turistas y las próximas generaciones que vengan a hacer soberanía, además de mi familia, puedan disfrutar de este hermoso lugar”, indicó el alcalde de Mar de Cabo de Hornos.

Por su parte, Pamela Tranamil cumple la tarea de guardaparque para Conaf durante la temporada de cruceros, instancia en la que aprendió sobre la flora y fauna del lugar, así como la normativa respecto del parque y sus normativas. El matrimonio también recibe y les da la bienvenida a cada uno de los visitantes del faro más austral del país.

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