La Región de Magallanes y Antártica
chilena es la más extensa territorialmente en nuestro país, y su
riqueza natural es sin duda el mayor recurso que hace que visitar la
zona sea una experiencia única e irrepetible para sus visitantes
nacionales y extranjeros año a año. Y por si fuera poco, dentro de esta
extensa naturaleza, existe una amplia gama de plantas y flores que nos
pueden entregar soluciones a problemas de salud que se nos puedan
presentar, como también la posibilidad de prevenirlos de manera
absolutamente natural.
Son
miles las plantas medicinales que crecen en todo el mundo y que,
gracias a sus potentes componentes activos, han sido adoptadas tanto en
nuestro país como en otros en pos de poder compartir la medicina. Es así
como podemos comenzar a desglosar una lista de formas de uso que tienen
las plantas tales como: infusiones, decocciones, tinturas (las cuales
extraen las propiedades con alcoholes como el vodka o aguardiente),
ungüentos, aguas florales, sahumerios, entre otras. Con cualquiera de
estos métodos se puede obtener los beneficios esperados para los
distintos enfoques que se necesiten.
Según
la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las plantas
medicinales se definen como “toda especie vegetal en la que el todo, o
una parte de la misma, está dotado de actividad farmacológica”. Para
Analaura esto resulta curioso, ya que afirma que “las plantas
medicinales son mucho más que eso, ya que son seres muy conectados con
su entorno y que a través de sus mecanismos propios van generando
principios activos de acuerdo a los estímulos externos”, comenta
Analaura.
Agregó
que “es muy importante conocer la medicina que tenemos a nuestro
alcance, específicamente en nuestra región, porque la medicina que
entrega la tierra donde uno vive es la adecuada para los cuerpos de la
gente que vive ahí”.
Analaura nos muestra 5 plantas medicinales endémicas de Magallanes, sus formas de uso y además nos cuenta sus propiedades:
1. Calafate – Berberis Microphylla
Se
usa principalmente sus hojas, corteza y raíz. Ayuda tanto en dolores
estomacales, es astringente y ayuda a bajar la fiebre. Nos cuenta que
los Aonikenk usaban el jugo del fruto para aclarar la vista.
2. Barba de Viejo – Usnea Barbata
Si
bien no es una planta, sino que un liquen, la Usnea Barbata o Barba de
Viejo, nos entrega beneficios para trastornos urinarios, es antibiótico,
antibacteriano, inmunoestimulante y es rico en vitamina C.
3.Lenga – Nothofagus Pumilio
Este
emblemático árbol regional nos entrega propiedades antiinflamatorias y
febrífugas o sea baja la fiebre. Los indígenas lo utilizaban para
dolores musculares, de cabeza y para la fiebre.
4.Canelo – Drimys Winteri
De
este árbol se usan tanto su corteza, su savia y hojas, y tiene
muchísimas propiedades, entre las que destacan su alto nivel de vitamina
C, es cicatrizante, ayuda a los dolores de garganta y al sistema
circulatorio.
5.Chilco – Fuchsia Antarctica
Se
usa mucho para regular la menstruación ya que estimula el flujo
sanguíneo y reduce los dolores, además es antiinflamatorio, diurético y
ayuda a bajar la fiebre.
Bonus
Y
no queríamos dejar afuera de este ranking a nuestro representativo
Ñirre (Nothofagus Antarctica), que si bien aún no se tiene estudios
certeros, se sabe que es rico en antioxidantes y que es único por poseer
aceites esenciales que pueden ser utilizados para nuestro beneficio.